Illas Atlánticas impulsará un plan director para conservar su arquitectura tradicional

PONTEVEDRA

Los especialistas participantes en un curso de formación ambiental en los parques nacionales, que se está celebrando en Vigo, analizaron la necesidad de un plan director concreto para la conservación de la arquitectura tradicional de islas como Ons y Cíes, según apuntó ayer el director del parque, José Antonio Fernández Bouzas. El responsable de Illas Atlánticas explicó que este documento especificará medidas destinadas a mejorar la preservación del medio ambiente y a la vez de las vivienda e inmuebles que existan en la isla. De esta forma, se promoverá la sustitución de uralitas por tejas y la recuperación de los colores y formas de techumbres habituales en las islas gallegas.

En una conferencia sobre las Necesidades básicas en infraestructuras e instalaciones, José Antonio Bouzas desarrolló las directrices que deberán regir la política constructiva en Illas Atlánticas. En este sentido todas las edificaciones del parque tendrán que ser armoniosas con los recursos del mismo, compatibles con los procesos naturales, funcionales, accesibles, energéticamente eficientes y con un coste equilibrado en cuanto a su construcción y operación.

Fernández Bouzas señaló que las instalaciones e infraestructuras de Illas Atlánticas tendrán que adaptarse lo máximo posible al entorno. El objetivo es reducir al mínimo las afecciones paisajísticas negativas, tanto por su forma como pos sus materiales o su acabado. De hecho, se prohibirá la competencia entre el elemento artificial y los valores naturales.

Ahorro energético

Asimismo, en este plan director se priorizará la eficiencia energética, o sea, se utilizarán las energías renovables en el funcionamiento de los servicios del parque. En esta misma línea, Fernández Bouzas, indicó que se promoverá el uso de materiales biodegradables, la reutilización y el reciclaje de materiales. La meta es reducir la producción de residuos así como intentar concienciar a los visitantes para que éstos adopten hábitos de consumo respetuosos con el medio ambiente.

En este sentido, el parque nacional retiró hace unas semanas las papeleras de Ons. De esta forma, se evitan la proliferación de puntos contaminantes en la isla y se obliga a todos los visitantes a ejercer una tarea de autocontención en el consumo, ya que son los propios visitantes los que luego, en bolsas, deberán devolver a tierra firme la basura que puedan generar en su estancia en las islas.

Fernández Bouzas indicó que también se hará una preferencia a la adaptación de las instalaciones existentes frente a las nuevas construcciones. Asimismo, se evitará la construcción de otras infraestructuras e instalaciones en el interior del parque salvo en casos excepcionales. Fernández Bouzas precisó que la normativa estatal en vigor permite que en este caso cualquier nueva construcción tendrá que estar debidamente justificada por razones de protección ambiental o de interés social en el área de influencia socioeconómica y «en los que no exista otra solución satisfactoria».

Por su parte, las infraestructuras e instalaciones ajenas a la gestión del parque, que disfrutan de una concesión administrativa, no podrán ser renovadas en caso de impactos ambientales negativos significativos. Todos los demás casos serán objeto de revisión en el momento en que expire el período de vigencia «con el objeto de garantizar su compatibilidad con los objetivos del parque», según señaló Fernández Bouzas. Añadió también que en caso de edificios o instalaciones singulares, de interés histórico o estético, «si desaparece la necesidad para la que en el pasado hubieran sido habilitadas podrán mantenerlas, incorporándolas a las infraestructuras de gestión del parque».

El director de Illas Atlánticas, además, incidió en el impacto que los visitantes tienen en el parque, sobre todo por el pisoteo. De esta forma, los senderos más frecuentados por los visitantes en las zonas de uso especial podrán llevar un tratamiento superficial, «integrado estéticamente si fuese necesario para la seguridad del visitante, la accesibilidad de discapacitados, la protección de recursos o para su conservación». Cabe señalar que el resto de los senderos de Ons tendrá que presentar un aspecto «lo más natural posible».

Lucha contra el feísmo

Por otra parte, el parque nacional tendrá que aplicar a las instalaciones dependientes del mismo un mantenimiento y conservación adecuados. En este caso y en la medida de lo posible también se permitirán medidas para facilitar la accesibilidad de los discapacitados.

Una medida concreta regulará la señalización e información pública en las islas para los visitantes. Los carteles tendrán que ser de pequeño tamaño, en el menor número posible y llevarán el mínimo de texto. Esta cartelería se colocará de forma que no interfieran con el disfrute y la apreciación de los recursos de Illas Atlánticas, con lo que se combatirá el feísmo. La Red de Parques Nacionales dispone de un manual de identidad corporativa, al que se ajustarán todas las señales, símbolos y signos, interiores y exteriores, en el ámbito de acción de Illas Atlánticas. Por último y por razones de salud pública, la dirección del parque destinará una atención especial a la protección de las captaciones de agua y el tratamiento de las aguas residuales.