La Ribeira Sacra cerrará la campaña con récord histórico de producción
11 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Pendientes de confirmación oficial de los consejos reguladores, las cuatro denominaciones de origen vitivinícolas de la provincia de Ourense (Ribeiro, Valdeorras, Monterrei y parte de la de Ribeira Sacra) cerrarán la vendimia del 2011 superando los 35 millones de kilos de uva.
En todas ellas se incrementó la cosecha en comparación con las tres últimas campañas y con respecto a las expectativas iniciales del final del verano, gracias a la buena climatología de las últimas semanas y a la falta de lluvias durante la época de floración.
Donde menos se nota ese aumento de kilos es en la de Monterrei, donde la cantidad final será de unos 2,3 millones de kilos, frente a los 2,4 del pasado año, manteniendo así cantidades regulares durante las últimas campañas.
O Ribeiro
Las cifras de este año suponen récords históricos de producción en algunas denominaciones, caso de la Ribeira Sacra, que termina la campaña con algo mas de siete millones de kilos, y en otras como en O Ribeiro que si no se superan si se igualan a las de hace cinco años, al rondar los 19 millones de kilos.
Una cantidad, casi igual a la registrada en el 2006 cuando se recogieron 19,1 millones y bastante superior a la del pasado año en la denominación más antigua de Galicia en la que llegó solo a los 13,8 millones, ya que los tres últimos años si bien las cosechas fueron de gran calidad fueron escasas en cuanto a la cantidad.
En el oriente ourensano, en Valdeorras las previsiones finales hablan de 7,3 millones de kilos, que se aproximarían a los 7,7 millones que alcanzó la denominación hace cinco años y con 3 millones por encima de la del 2010.
Producción
Tal y como se preveía, la cosecha del 2011 se cerrará con un récord histórico de producción. Mayor incluso de lo esperado. Serán algo más se siete millones los kilos de uva certificará el consejo regulador. Más de seis millones de botellas que saldrán a la venta en un momento poco proclive a las alegrías con la cartera.
«En Ribeira Sacra xogamos coa vantaxe de que non temos excedentes doutros anos. Está por ver como responde o mercado, pero na nosa bodega hai máis demanda que oferta e supoño que nas grandes pasará outro tanto», opina el restaurador Emilio Rodríguez, propietario a su vez de la bodega Don Bernardino.
Al final todos los bodegueros de la denominación han metido en los depósitos algo más de lo que tenían previsto inicialmente, en parte por no dejar tirados a los proveedores habituales en una cosecha excepcionalmente abundante.
«Hai compromisos de moitos anos coa xente e as uvas métense na adega e punto. Logo haberá que sacar o viño, pero ata de agora foi saíndo», dice Manuel Gómez, de Val de Quiroga.
Guerra de precios
Cuando la vendimia está prácticamente acabada hay zonas como O Ribeiro en que se mantiene abierta una guerra de precios, que incluso investiga el Consello Galego da Competencia por si hubiera un posible acuerdo ilegal entre bodegas para rebajarlo, y las negociaciones para lograr un contrato homologado que dé estabilidad al sector en las próximas campañas.