Vocación política hereditaria

C. paradela O CARBALLIÑO / LA VOZ

SELECTIVIDAD

El alcalde de Beade lleva a su nieta y a su hermano en la lista del PP

08 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Senén y Antonio Pousa y Susana Fernández Pousa. Son hermanos y la nieta del primero.

Son viticultores ellos y estudiante de Bachillerato ella.

Seguir el ejemplo de los mayores forma parte de la tradición familiar y cuando el patriarca es una persona tan singular como Senén Pousa Soto, regidor de Beade desde hace más de treinta y siete años y alcalde franquista de referencia en la provincia de Ourense, la vocación política parece inevitable. En el año 1984 se incorporó a la corporación municipal siguiendo sus pasos en el mundo de la política Antonio Pousa Soto, su hermano menor, y ahora se suma, como número dos de la candidatura del PP a las municipales, su nieta de 20 años, Susana Fernández Pousa.

En ella piensa el peculiar regidor, no solo a la hora de renovar las caras del Partido Popular en el municipio más pequeño de la provincia de Ourense, con algo más de 600 habitantes, sino también para sucederle en el sillón de la alcaldía.

Susana Fernández Pousa se muestra dispuesta a aceptar el reto y eso que la campaña electoral coincidirá con sus exámenes de selectividad para acceder a la Universidad, quiere estudiar Derecho. Pero lo tiene claro: «Teño moita ilusión, a familia está casi toda comigo, menos a miña avoa e o meu tío que non me felicitou. Pero a min a política encántame e quero facer cousas polo pobo».

De ahí que no dé importancia a la pequeña crítica de su tío que asegura: «É algo nova aínda, eu a esa edade non iría. Para sufrir chegamos nós». Una afirmación que no significa, aunque pueda parecerlo, que está cansado de ser concejal: «Senón quixera seguir retirábame e aquí estou», sentencia.

La joven admira de su abuelo «a súa maneira de ser, como manda e como leva o pobo», aunque no es ajena a la polémica que suscita por su ideología: «Todo o mundo ten a súas ideas e hai que respetalas, aínda que hai a quen lle da polo insulto». Lo que menos le gusta del alcalde, es que a veces «non se leve con algunha xente por motivos políticos. Pero é que leva máis da mitade da súa vida de alcalde e é difícil», dice.

Senén Pousa reconoce que aunque «non estou cansado, os anos van caendo» y va pensando en dejar el cargo al acabar el próximo mandato, no niega que piensa en su nieta para sucederle, a pesar de que «ahora é unha nena», señala orgulloso.

Está dispuesto a darle los consejos que necesite, pero se muestra partidario de que se vaya rodando ella misma: «Porque moitas veces, igual das un consello que se entende doutra maneira».

Su ayuda no le va a faltar ni tampoco defensa si recibe algún ataque que, cree, pueda ir dirigido a él: «Eu respeto a todo o mundo, sempre que me respeten a mín e veñan con educación».

Analiza su experiencia en la alcaldía de Beade como muy positiva, al recordar: «Cando eu cheguei non había nada, partimos de cero» y deja claro también: «Non damos queixa, estou moi orgulloso do meu pobo e dos veciños porque sempre tiven corporacións marabillosas, algo que tamén axuda moito. Un alcalde sen corporación non é ninguén e iso tamén hai que dicilo».