Cortando el tráfico en la N-120 a la altura de las torres de O Pino. Ese fue el modo elegido por los afectados por las obras del AVE para hacer notar sus quejas sobre los trabajos que se están realizando en esta zona de la ciudad. Los destinatarios de los lamentos vecinales eran el ADIF y la empresa adjudicataria de las obras que, según denuncian, no atienden sus reclamaciones.
Cacerolas o silbatos, cualquier sistema fue válido para que los afectados hicieran escuchar sus quejas. El corte simbólico, que se prolongó durante unos minutos, obligó a la Policía Local de Ourense a regular el tráfico en una zona de alta densidad de vehículos en la ciudad.
Los motivos que llevaron a los vecinos de Bobadela, Rezavella y Tarascón a lanzarse al medio de una carretera nacional son los desperfectos que están causando las obras de la línea de alta velocidad entre Ourense y Santiago. Desde la llegada del invierno, los accesos a sus viviendas se ha convertido en un barrizal. «Hay gente que lleva dos meses sin poder acceder con su coche a su casa y están pagando un aparcamiento», indicó Edita Blanco, portavoz vecinal.
También demandan que mientras duren los trabajos se establezca un paso provisional que evite a los vecinos -en un amplio número personas mayores- tener que recorrer dos kilómetros a pie para realizar sus tareas diarias.
El futuro
Pero las reivindicaciones no tienen que ver solo con el presente, sino con el futuro. De hecho, una de las principales preocupaciones de los habitantes de estos núcleos de O Pino se centra en saber qué pasará cuando terminen las obras con el túnel de Bobadela, que hasta ahora era el principal punto de comunicación de los vecinos con la carretera de Vigo.
La última de las demandas de los afectados a la empresa adjudicataria y al ADIF es que revisen la intención inicial de construir unas vallas de insonorización de 3,70 metros. «Hay otras zonas de la línea entre Ourense y Santiago donde no se han instalado vallas tan elevadas y que nos dejan incomunicado», concluyó Edita Blanco.
Finalizado el corte de tráfico en la N-120, los vecinos se muestran dispuestos a continuar con su medidas de presión, en caso de que no se escuchadas sus peticiones.