Una historia que es verdad

Isabel Salgado

OURENSE

26 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hay momentos en que las cosas sólo se pueden decir con silencio. Por eso sellaré mis labios y dejaré que sean las cifras las que hoy hablen, o canten, por mí. Al concierto de Los Suaves del sábado pasado asistieron 10.200 personas de las cuales 3.300 fueron ourensanas. El resto de las casi 7.000 procedían de cualquier rincón de España. Incluso me atrevería a ir más lejos, pues la noche del viernes en la Plaza de los Suaves, conocí a una pareja argentina que vino a Ourense desde su país natal sólo al concierto. Después aprovechaban el viaje y se quedaban a hacer turismo por España. La repercusión económica estimada para la ciudad ha sido de 700.000 euros. Estoy segura de que nadie se atreverá a rebatirme que nunca en Ourense se produjo hasta la fecha ningún evento cultural comparable a éste. Los Suaves ponen música a historias que, como dice Yosi, son verdad y que como todas las historias que son verdad son historias tristes. Historias de personas que han cometido el peor de los pecados, no ser feliz y ni siquiera haberlo intentado. De Alicias sin tierra de las maravillas, de princesas del país de las tristezas, de cenicientas sin hadas madrinas. Estuve en el concierto disfrutando y vibrando con todo. Si tengo que elegir un momento me quedo con la emoción de escuchar una de las últimas canciones, El Afilador, guiño a Ourense «a terra da chispa» y a todos los ourensanos. Doy las gracias a todas las personas que han hecho posible que esta vez Los Suaves pusieran música a una historia que fue verdad pero que no fue una historia triste.