La Universidad de Vigo es pionera en el uso de medios sociales, pues tiene un curso de aplicaciones educativas de la web 2.0 con ocho ediciones. Pretende montar una red social abierta en la que todos los miembros de la comunidad universitaria puedan compartir información y para que se creen grupos educativos. De hecho, en la Escuela Superior de Ingeniería Informática están poniendo en marcha el portal, Mailgroup.net para trabajar los entornos de aprendizajes sociais. De ahí, de alguna manera, surge el curso que se está celebrando esta semana, Redes Sociais: Novos modelos e ferramentas de aprendizaxe.
Entre los ponentes de ayer intervino el profesor Jordi Adell, de la Universidad Jaume I de Castellón. Habló de la competencia digital como algo más que saber emplear la tecnología. «La competencia digital es una de las ocho competencias básicas que se espera de los alumnos cuando acaban la educación preuniversitaria. Se espera que no sólo sepan manejar un ordenador sino utilizarlo en la vida cotidiana para seguir aprendiendo, respetando las leyes éticas». Adell explica que la competencia digital es imprescindible porque da respuesta «a la percepción de cómo está cambiando la sociedad, pues pasamos de una producción de bienes materiales a otra economía de producción de conocimiento».
Esta competencia ayuda a participar más plenamente de la ciudadanía, desde comprar bienes hasta relacionarse con otras personas e instituciones y para aprender lo que cada uno quiera desde donde sea. Adell señala que en esta competencia hay que formar también al profesor, y esa tardanza en ello se debe, dice, a que «el mundo va muy rápido».
Tener hoy un ordenador en casa no es un lujo sino una necesidad, dice Adell. «Tenemos que enseñar a los jóvenes a hacer buen uso de las redes sociales para que no se les vayan de las manos». Y a seleccionar información, añade. Son exigencias del mundo que viene.