Con la música folk en los genes

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE/LA VOZ |

OURENSE

El padre marcó una época en la escena de la música tradicional con Arco da Vella y ahora comparte con su hija un grupo que lleva por nombre su apellido

05 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Arco da Vella fue el primer grupo folk, tal y como entendemos hoy este estilo, que se creó en la provincia de Ourense. Cinco discos y casi veinte años después de comenzar a tocar, la formación se separó. Uno de sus líderes, Manuel Brañas, formó entonces su propia banda e incluyó en ella a su hija, Olga Brañas, que por aquel entonces contaba solo con quince años. El grupo -que lleva el apellido de ambos (Brañas Folk) y en el que se integran otros seis músicos- está ya plenamente consolidado en la escena de la música tradicional gallega y acaba de participar por primera vez en el Festival Intercéltico de Lorient, considerado el más importante del mundo en este estilo.

Olga comenzó a tocar por influencia de su padre, pero la pasión de este por la música también tiene un origen familiar. A su madre, recuerda, «gustáballe moito cantar cancións de cego e tiña bo oído». Además, Manuel tenía un tío gaiteiro pero emigró a Argentina y el ahora líder de Brañas Folk empezó como autodidacta. Décadas después se ha convertido en todo un experto y, de hecho, dirige el Obradoiro de Instrumentos Populares que la Diputación de Ourense tiene en el barrio de As Lagoas. Allí investiga, repara y construye instrumentos, aunque para el recuerdo quedará la reproducción de los que se pueden ver en el Pórtico do Paraíso de la catedral ourensana.

Ciencias o artes

Esta faceta no la ha seguido su hija Olga, que, no obstante, visita con frecuencia el obradoiro para ensayar. Allí preparó, por ejemplo, el grado profesional de piano para el Conservatorio. Ella empezó a tocar a los siete años y, aunque su madre, de ciencias, trató de encauzarla hacia materias técnicas, acabó tan apasionada por la música como su padre. De todas maneras, «vivir disto é moi complicado», según admite, por lo que está cursando estudios de Historia del Arte.

Ello no impide que su progresión musical continúe y, de hecho, hace un año Olga se lanzó a un nuevo proyecto que ya han podido conocer bastantes ourensanos con los conciertos ofrecidos este verano. Se trata del grupo Folk Focus, donde ella toca nada menos que el piano, el acordeón, la pandereta, la darbouka, el bordham y la percusión. Eso sin contar con los arreglos, que, según confiesa, es su verdadera pasión junto con la composición y la interpretación.

Su padre está muy satisfecho con el trabajo que está realizando porque, no en vano, fue él quien insistió para que entrase en el Conservatorio y entonces fue cuando comenzó todo. Además, ha tenido la oportunidad de compartir con su hija el honor de actuar en el Festival Intercéltico de Lorient con dos actuaciones los pasados días 7 y 9 de agosto. «Foi o noso concerto máis serio», recuerda Olga. Para su padre, aunque ya había tocado allí en dos ocasiones con Arco da Vella, también fue un día especial.

Sin embargo, sus gustos no son exactamente iguales. Olga explica que su padre «é máis clásico» y que a ella le gusta el folk «máis evolucionado, máis experimental». Eso no quita que la pequeña de los Brañas recuerde con cariño cuando escuchaba a su padre tocar en Arco da Vella, un grupo que considera «fundamental» para la música gallega.

Ahora ambos desean presentar a los ourensanos su último disco, Alalá do Cebreiro, en el que además de los componentes habituales de Brañas Folk, colaboran artistas de la talla de Uxía Senlle o la Coral de Ruada. Para ello esperan llegar a un acuerdo con las administraciones para actuar en octubre o noviembre. Sería su primer concierto en la capital ourensana después de hace muchos años. Tantos, que no recuerdan la fecha del último.