Entre el filo de la navaja y la sorpresa en Tercera

L.M.R. OURENSE/LA VOZ.

OURENSE

Por tercera temporada consecutiva, el Pontevedra B garantizó su permanencia en la Tercera División tras aguardar el ascenso de un conjunto gallego a la Segunda B. Aunque la entidad granate ha movido a un gran número de jóvenes promesas por su filial durante ese período, no ha podido sacudirse el sambenito de su sino de luchar por eludir el descenso hasta el último minuto.

Tras la ruptura del acuerdo con la empresa privada que se encargó de organizar la cantera de Pasarón el pasado ejercicio, el consejo de administración de los pontevedreses ha encomendado el plantel de la categoría autonómica a Carlos Vila, un técnico curtido en la base y en fútbol modesto de la provincia, al que también le tocará edificar casi desde cero a un conjunto heterogéneo. De momento, ya le han quitado los colores a uno de los reforzados novatos del torneo, As Pontes, al que doblegaron (3-1) en la apertura del curso.

Del pasado año, permanecen futbolistas que son seguidos de cerca por Viadero para futuras incorporaciones al primer equipo, como Carlos Campo, Álex Freire o el más joven Curri, éste último con pasado en la cantera del Celta. El francés Mamadou Keita, el camerunés Douglas o el canario Joel, son otros jóvenes que serán asiduos en los entrenamientos de los mayores, mientras que la sabia nueva procedente de la categoría juvenil tiene por bandera al meta Lorenzo, Javi Nogueira o Pacheco, sin olvidar a Gabi Misa, un internacional en categorías inferiores en su etapa en el Celta, que jugará su primera campaña sénior en el «B» de la ciudad del Lérez.

Vila también recupera a jóvenes cedidos en otros equipos gallegos, como los Suso, Martín o Cristóbal, junto a alguna incorporación interesante como la de Rubén López «Tubo», uno de los atacantes más brillantes de la Preferente en el Porriño, o el carrilero David Sarró, un canterano del Celta que ya se ha bregado en sus dos años en las filas del Vilalonga en la Tercera División. Todo un cóctel con variados ingredientes que pretende ajustarse al tópico del filial capaz de dar la sorpresa en cualquier campo.