La Fundación Vicente Risco celebra un curso para debatir carencias y necesidades en la protección del patrimonio cultural
14 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.En Allariz se está celebrando un curso sobre protección del patrimonio cultural, uno de cuyos objetivos es estudiar el problema de los cascos históricos. La carta de Gubbio de 1960 transporta la visión del patrimonio construido desde el monumento hasta el centro histórico. Ahí se habla de la conservación con la redacción de planes especiales para mantener el nivel socioeconómico de estos centros. Y el concepto aislado del casco histórico fue mejorado en la reedición de dicha carta, en 1990, porque el centro histórico no puede tenerse en cuenta sin su entorno o marco ciudadano en el que se desarrolla.
El arqueólogo del Concello de Ourense, José María Eguileta, propuso el coste de la conservación, para hacer que no se vea como castigo el tener un yacimiento arqueológico en casa. «El casco histórico es evolución diacrónica de la ciudad, recoge estilos diversos», dijo abogando por no repetir estilos anteriores en el casco histórico sino apostar por una arquitectura nueva, bien pensada. Sobre el ejemplo de la casa de la praza San Martiño, señaló que la nueva fachada allí construida puede ser un desacierto pero no un error.
Antonio Blanco expuso el caso del parque etnográfico de Allariz como ejemplo de protección del patrimonio. «O patrimonio consérvase visitándoo. Os edificios da beira do río pasaron de ruina a uso. De catro muíños chegábanos un para facer un museo e os outros dedicalos a outros usos», dijo. Xosé Carlos Sierra también abundó sobre este proyecto del que es asesor.