Lola se ha hecho cargo de la perra, a la que ha colocado un microchip con su nombre a petición de los menores. «Non hai motivos para que se vaia: está controlada sanitariamente, non é agresiva e en sete anos non houbo problema nin cos traballadores nin cos rapaces, así que non entendemos esta medida, e ademais a Xunta sabía que estaba porque se fixo cargo ata o hoxe pagando o veterinario e o pienso».
La presidenta de la protectora que gestiona el albergue municipal, aseguraba que «me parece un poco incoherente, cuando estamos luchando por concienciar a la gente para que cuide a sus animales, de repente vamos a ser los dirigentes los más incoherentes sacando a un animal que está socializado con su gente, por razones que no están demostradas porque ni es insalubre ni agresiva»