La asociación cultural Amigos de Mones inicia hoy su camino a Santiago para alertar de la despoblación de la aldea petinesa. El domingo hablarán en la misa
01 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Desde Sarria, con destino a Santiago, sale hoy en peregrinación un grupo de 17 personas. Su motivo es implorar al Apóstol Santiago que evite la despoblación de la aldea petinesa de Mones. La misma en la que quedan 20 vecinos, y donde en los años 50 del siglo XX se contaban más de 600.
La actividad está organizada por la asociación cultural Amigos de Mones, que integran muchos más de los que viven allí. De hecho, el propio presidente, Francisco Blanco, está censado en A Coruña desde hace varias décadas. Lo que les une es que en algún momento sí se encontraban entre los moradores de Petín (o al menos parte de sus familias). La inmensa mayoría de los caminantes ya han superado la edad de jubilación (aunque hay algunas personas en la treintena, que tuvieron que pedir vacaciones para poder unirse), destacando entre todos la mayor, una mujer de 74 años, de la que Blanco dice que «anda más que los de 24».
Hoy saldrán de Sarria con destino a Portomarín. Sus siguientes etapas serán Palas, Arzúa y Pedrouzo antes de llegar a Santiago. «Ya hace días que lo tenemos todo cerrado con los albergues», cuenta Blanco. Como colofón final, el domingo estarán en la misa del peregrino (la de las doce del mediodía), pero no como unos fieles más. Blanco leerá durante el oficio religioso, en el turno de la invocación al Apóstol. Será una intervención corta, tal y como le han exigido desde el Obispado, en la que «hablaré de Mones, una gran desconocida; y pediré por ella; por ella y por todas las aldeas que están en su misma situación, luchando contra la despoblación; en especial por las de la comarca de Valdeorras».
Leyendo la invocación
No desvela mucho más, porque quiere que sea «una sorpresa» para el resto de participantes. Cuenta que la idea de pedir leer la invocación fue «porque habíamos estado varias veces en la misa del peregrino y vimos que la gente lo hacía; así que nosotros también lo solicitamos».
Así, pedirán al Apóstol «por nuestra aldea, aunque dentro de lo malo todavía tiene veinte vecinos, cosa que en otras no quedan ni esos; porque ese es el gran problema del rural gallego, que los jóvenes no tienen futuro y se acaban yendo; eso sí que es complicado». De hecho, en Mones no quedan niños. Solo dos adolescentes, que estudian en el instituto de A Rúa. El resto, los pocos que quedan, son en su mayoría jubilados. Algunos son vecinos por meses, como es el caso de Divina Prada. Vivió parte de su vida en Madrid, y todavía allí pasa largas temporadas; por lo que no siempre disfruta de su casa en Mones. Miembro activa de la asociación cultural de amigos del pueblo, no dudó en sumarse a la marcha, que aprovechará «para facer o Camiño, que nunca o fixemos e pareceunos unha boa idea», cuenta.
Todos juntos entonarán las canciones y lemas diseñados para la ocasión. «De colores, de colores son las maravillas que hay en todo Mones (...) Y por eso las chicas de Mones, de muchos colores me gustan a mí» o «Valdeorras feiticeira... e Mones gaioleira» son algunas de las consignas que se escucharán por el camino, y el domingo, en el Obradoiro.