Una entrega abortada por agentes del Grupo Especial de Operaciones

La Voz

OURENSE CIUDAD

Tras tener conocimiento de lo que le estaba ocurriendo a la víctima el Cuerpo Nacional de Policía puso en marcha un eficaz dispositivo. En poco tiempo, y gracias a la colaboración judicial, se intervinieron los móviles de los secuestradores y se interceptó un SMS en el que se informaba al secuestrado del lugar y la hora a la que debía llevar el dinero.

Ajeno a que la policía ya seguía todos sus movimientos Francisco José A. G. acudió a la hora prevista a la capilla de Piñor. En el momento en el que se acercó a recoger un maletín colocado allí como cebo, los agentes de un equipo del Grupo Especial de Operaciones (GEO) cayeron sobre él y lo inmovilizaron en una rápida maniobra. Tras él cayeron los demás miembros de la banda, vecinos todos de Ourense y sus alrededores.