Técnicos municipales aseguran que la radiación de las antenas wifi de Seixalbo es inapreciable

OURENSE

El Concello de Ourense salió ayer al paso para tratar de frenar la preocupación vecinal ante la instalación de la red wifi en su parroquia. La voz de alarma se produjo tras la presentación de una reclamación en la Subdelegación del Gobierno para alertar sobre la colocación de la antena repetidora en un edificio municipal, en pleno casco histórico de Seixalbo. La preocupación vecinal tiene una doble vertiente: el estado de abandono del inmueble y los posibles efectos nocivos para la salud de las emisiones radiactivas de la estructura.

Según fuentes municipales, las sospechas de un grupo de vecinos de Seixalbo son infundadas, ya que aseguran que la radiación de las antenas de la red wifi es inapreciable. Las mismas fuentes aseguran que técnicos municipales entienden que la red es «totalmente inocua para a saúde».

Además, desde la institución municipal se sostiene que antes de proceder a la instalación de la antena en el edificio municipal de Seixalbo, el Concello de Ourense certificó su validez con una auditoría externa sobre los valores fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y los parámetros de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT).

Los datos que manejan los técnicos del proyecto municipal apuntan a que la radiación que emite la antena de la red wifi de Seixalbo es diez veces menor que la de un teléfono móvil. «As antenas wifi están ubicadas a moitos metros de distancia dos receptores que traballen cos seus ordenadores, co cal a radiación que recibirá a poboación é inapreciable», indicaron fuentes municipales.

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En su intento por tranquilizar a los vecinos de Seixalbo, que están molestos por la instalación de la antena en pleno casco histórico, el gobierno local asegura que las antenas del proyecto wifi de Ourense cumplen con los parámetros de las Normas de Utilización del Espacio Radioeléctrico y que limitan la potencia emisora de estas redes a 20 dBm: «Outros elementos máis cotiáns emiten moitas máis radiación, como é o caso dos transformadores de electricidade, sin que elo teña xerado ningún tipo de alarma social na poboación».

En su respuesta a las quejas vecinales sobre la instalación de las antenas wifi, el gobierno local no entró a valorar la preocupación por el estado del inmueble. Se trata de un edificio en mal estado que ha sido adquirido por el gobierno municipal que, según anunció recientemente, se convertirá en un centro cívico y social.

La petición de este grupo de vecinos pasaba por la retirada de la antena de la red wifi del céntrico inmueble de Seixalbo a una ubicación más lejana del núcleo poblacional.