Ningún colocador de pizarra se presenta a presidir la asociación ante las elecciones del sábado
OURENSE
La asociación española de colocadores de pizarra cambiará este sábado de cabeza visible. Al menos eso es lo que marcan los planes de Miguel Ángel Fernández, actual presidente, que no optará a la reelección en los comicios del próximo fin de semana, cuando se cumplen tres años de la última vez que fue elegido. «Yo no voy a presentarme, a ver si se aparece otra persona que quiera hacerse con el cargo», explicaba ayer Fernández con el hilo de voz que le quedaba de una importante afonía.
«De momento -añadía- no se ha postulado nadie, pero espero que de aquí al sábado aparezca algún candidato». Sobre si seguiría él en el cargo en caso contrario, respondía con un lacónico «no me gustaría». Fernández y su equipo directivo (en la secretaría está Álvaro Blanco) ya ni se acuerdan del tiempo que llevan al frente de la asociación, que tiene su sede en O Barco de Valdeorras. «Hubo otros dos presidentes, pero después ya siempre me tocó a mí», explicaba ayer. Desde entonces ha ido encadenando varios mandatos (trianuales) y cree que es el momento de que entre gente nueva, «con nuevas ideas» también.
Es por eso que hasta el sábado (a las once comenzará la asamblea) espera que los representantes de algunas de las cuarenta empresas que forman parte de la entidad den un paso al frente para hacerse con su dirección. «Espero que alguien se anime», repetía; «a ver si soy capaz de animar a alguien».
Aunque son casi medio centenar las empresas convocadas, en la asamblea anual no suelen hacer acto de presencia ni la mitad de ellas. Estas ausencias estén en parte motivadas por la distancia, ya que forman parte de la entidad firmas de todo el territorio nacional (las hay de Valencia y Barcelona, por citar lugares lejanos), aunque el porcentaje mayor de socios tienen su sede social en Valdeorras y El Bierzo, por ser estas zonas las de mayor venta de pizarra.
Planes para el 2010
La reunión del sábado servirá también para analizar la situación del sector, que se ha visto duramente afectado por la crisis de la construcción. Según los datos aportados en la asamblea del pasado año, se habían perdido la mitad de los puestos de trabajo. De las 500 personas que estaban empleadas por los miembros de la asociación en 2007 (de los 2.000 que se contabilizaban en todo el territorio nacional), en 2008 quedaban 250.
Además, en la reunión del sábado se someterá a la aprobación de los socios la memoria de actividades realizadas durante el 2009 y se presentarán las previstas para los próximos meses. También se dará el visto bueno al presupuesto de la entidad.