Vecinos de A Rúa y Petín harán hoy una batida por el monte en busca del holandés desaparecido

OURENSE

Amigos de Martin Verfondern harán hoy una batida por el monte que rodea la carretera que une el casco urbano petinés con el pueblo de Santoalla buscándole. Fue la propuesta que un grupo de vecinos de A Rúa y Petín impulsan y que encontró el beneplácito de la mujer del desaparecido, Margo Pool, quien ayer por la tarde también hizo su propia búsqueda. Hoy, los voluntarios se concentrarán (según los carteles pegados ayer en varios puntos de la comarca) a las diez de la mañana en la plaza del pueblo para después echarse a andar.

«A mí me parece que no han buscado bien», es la consideración que tiene la mujer del dispositivo montado hasta el momento. Considera positivo el uso del helicóptero y de perros adiestrados, «pero falta mirar todo el camino a pie, porque desde el coche no se puede hacer, porque no se ve bien si ha caído» por un barranco. Pool se aferra a la esperanza de encontrar a su marido pronto, convencida de que «está aquí, estoy muy segura; estoy segura de que ha tenido un accidente, sé que él no se fue».

La mujer asegura que Martin nunca había faltado de su casa y, además, considera que esta hipótesis no tiene sustento «porque no ha habido movimientos en las cuentas bancarias ni en el correo electrónico» desde el martes a mediodía, cuando pagó la compra en un supermercado de O Barco.

Después de estar en la capital comarcal Martin estuvo en un bar de A Rúa al que acudía con frecuencia para conectarse a Internet, pero la red no funcionaba, así que se fue pronto. Sobre las dos de la tarde, varios testigos le sitúan en la plaza de Petín (donde se le pierde la pista), al volante de su todoterreno verde, un coche de grandes dimensiones que tampoco ha aparecido.

La Guardia Civil ha dado la voz de alarma a los destacamentos de Tráfico en toda España con los datos del vehículo (un Ford Bronco de color verde). Margo Pool considera esto un punto positivo en la investigación, «es mejor ahora, que se pongan a buscar por todo el país, pero no hace falta, porque yo sé que él está aquí», dice mientras señala la carretera que llega al pueblo de Santoalla.