Camas y sofás con detectores de presión para saber si el usuario abandona el lugar, cámaras de videovigilancia, sensores de movimiento integrados en habitaciones y pasillos para optimizar la energía, pulseras que avisan si se produce una caída, puertas «inteligentes» para facilitar el acceso o limitarlo en caso necesario, e incluso acceso por Internet -restringido a los familiares-, para que puedan conectarse con el centro y seguir la evolución de su pariente. Son sólo algunos de los elementos de domótica y nuevas tecnologías que están integrados en el nuevo centro residencial Amencer Aspanas para discapacitados intelectuales gravemente afectados que abrirá sus puertas con el mes de diciembre y que ayer inauguraba el presidente de la Xunta.
El centro, con 30 plazas concertadas, es la segunda fase del otro edificio residencial que ya ocupan 28 discapacitados autónomos y su presupuesto rondó los dos millones de euros.
Servicios para los vecinos
El proyecto -que además de la colaboración del propio concello de A Peroxa, contó con apoyo de la Diputación y de la Xunta- oferta atención sociosanitaria, pedagógica, orientación familiar, talleres y servicios complementarios de comedor y transporte, pero también integra un centro de rehabilitación terapéutico que estará abierto no sólo a los usuarios del centro, otros discapacitados y mayores, sino en general a los vecinos de A Peroxa y de los concellos limítrofes.
Un beneficio al que, según recordaba el regidor, Manuel Seoane, habrá que sumar los puestos de trabajo que genere «e outras iniciativas que seguro se crearán ao redor deste centro».