Enfermeras de la unidad de cuidados paliativos del Complexo Hospitalario de Ourense aseguran que el área ha perdido su carácter excepcional puesto que los pacientes son atendidos como un enfermo más. Las profesionales se solidarizan con las dos médicas de la unidad, que se encuentran de baja, y apoyan el escrito de denuncia publicado recientemente por la facultativa coordinadora de la unidad.
Hasta hace tres meses, afirman las enfermeras en un escrito difundido ayer, los profesionales estaban orgullosos de la unidad de paliativos del Chou. Era, dicen, un equipo multidisciplinar que ofrecía cuidados en función del paciente y la familia, sin los horarios estrictos del sistema hospitalario general: «La idea pionera era proporcionar una atención integral al enfermo en situación terminal, en un ambiente diferente al puramente curativo de los hospitales de agudos».
El traslado, hace dos años, desde el hospital de Piñor, que ofrecía más espacio y zonas verdes, al Santa María Nai inició «una pérdida progresiva de calidad asistencial». Actualmente, «las dos médicas están de baja y sin sustituir, igual que en vacaciones y otras eventualidades. La coordinadora de enfermería también está de baja y sin cubrir. El personal de enfermería que continuamos trabajando, al borde del agotamiento».
Cifras manejadas
Según las enfermeras, las cifras de actividad manejadas por la gerencia en respuesta al escrito de la doctora Montanos «no se corresponden con el número de camas ocupadas por pacientes paliativos, incluso actualmente, sin médicos paliativistas, (es) mayor del 60%».
A esa actividad hay que añadir los pacientes de consultas externas, las interconsultas y la atención telefónica a domicilios y centros de salud, «que no están teniendo la atención necesaria».
La unidad, añaden, se completa con pacientes de otras patologías «que comparten habitación con pacientes moribundos». Actualmente, está siendo atendida por médicos de medicina interna u oncología, sin que haya un seguimiento de los pacientes por un mismo médico.
«No hay un médico de referencia de presencia física en la unidad -afirman-. No se acompaña en el duelo ni se les prepara para la dura pérdida, por lo que pacientes y familiares presentan ansiedad y demandan continuamente a enfermería, dado que el paciente es atendido como un enfermo agudo en vez de proporcionarle cuidados paliativos».
El personal de enfermería, aseguran, denunció hace dos meses esta situación ante la dirección hospitalaria pero «ni gerencia ni dirección de enfermería se han molestado en contestar, mostrando un desprecio absoluto por los pacientes paliativos y el trabajo enfermero en esta unidad».