Los representantes de la plataforma creada por las organizaciones agrarias contra la ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves) de A Limia salieron con una buena impresión de la reunión que ayer mantuvieron con el directo xeral de Conservación da Natureza. Francisco Bello, representante de la plataforma, indicó que el nuevo gobierno ha cambiado sustancialmente su actitud respecto al bipartito. «Antes estaban preocupados só pola protección das aves e agora tamén polo mantemento da actividade agrícola», explicó.
La reducción de hectáreas para la ZEPA satisface a las organizaciones agrarias, que no ven un problema en el perímetro de protección diseñado. Allí, dicen, no habrá restricciones pero sí acceso a líneas de ayudas específicas para la zona. Tanto Francisco Bello, de Xóvenes Agricultores, como Xosé Manuel Parente, del Sindicato Labrego Galego, mostraron eso sí su exigencia de participar en la elaboración del plan de conservación de A Limia, que establecerá qué actividades se pueden desarrollar allí y cuáles no.
El BNG, por su parte, destacó la «mentira masiva» del PP por criticar la ZEPA antes de gobernar y por defenderla ahora. El senador Pérez Bouza teme, además, que la protección paralice los proyectos de regadíos pendientes de desarrollar.