Los rectores aplazaron el cambio de Física por Ciencias Ambientales

J. M. G.

CIENCIA

El proyecto de traer a Ourense un grado exclusivo en Ciencias Ambientales y suprimir Física debe seguir esperando. Ayer quedó aplazado al no haber acuerdo entre los tres rectores de Galicia, reunidos en Ferrol, en la Comisión de Titulacións. Por tanto, el asunto ya no pasó de dicha comisión. No se tocó en el Consello Galego de Universidades celebrado después. Como no iba en el orden del día y al no haber acuerdo previo en la comisión, los presentes ya no quisieron hablar de ello. Pero no sólo de la titulación de Ourense sino de las del resto de las universidades.

Hacia la media tarde empezaba la Comisión de Titulacións. Los rectores no ceden. Todos quieren sus nuevas carreras y ni Santiago apoya las nuevas titulaciones de Vigo ni Vigo las de Santiago ni las de A Coruña y ésta hace lo mismo con las demás. «Quedamos como estábamos», aseguraba el conselleiro de Educación al término del Consello, a primera hora de la noche. «En unos días tiene que haber otra comisión de titulaciones para hablar de las transformaciones y nuevos grados en Galicia y celebrar otro Consello Galego de Universidades. Esto es urgente, es una situación que hay que solucionar lo antes posible», señaló Vázquez, quien calcula que se volverá sobre el tema en un plazo aproximados de quince días.

Debate global

Jesús Vázquez señaló que el debate no solo afecta a Ourense «porque esa transformación de títulos le afecta a Lugo, a Santiago y a A Coruña... por tanto estamos hablando de unas transformaciones de un título o no». Señaló el conselleiro que aunque este problema se focalizó en Ourense con la titulación existente de Física y su cambio por una nueva en Ciencias Ambientales, «hay otras titulaciones que se ven sometidas a esta dinámica de transformación o no transformación».

Si Vigo no apoya a Lugo, Lugo niega el apoyo a Vigo y si estas estas universidades tampoco apoyan el proyecto de A Coruña y viceversa, están las tres universidades en liza. Los rectores, con su negativa, quedan en tablas porque todos dicen que no. El caso es que alguno tendrá que decir que sí para recibir apoyos de los otros. En la sesión no hubo tensión. Al terminarse, el conselleiro celebró una segunda reunión con los rectores para hablarles de la financiación de la Universidad, que no está para alegrías. Esta reunión se prolongó demasiado, con lo que el Consello Galego empezó con retraso. El conselleiro señala que seguirán hablando para buscar una solución.