Recordando los orígenes sindicales

OURENSE

El cierre de Citroën en San Cibrao marcó los inicios de la lucha por los derechos laborales en Ourense y sus protagonistas celebraron ayer su vigésimo aniversario

14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Primero el recuerdo... Los antiguos trabajadores de Citroën Ourense se reunieron en el edificio sindical, como cuando en 1989 celebraban allí sus asambleas. En la foto de grupo faltaron, sin embargo, dos de los máximos protagonistas de aquel entonces: Baldomero Areán, de UGT, y José Lorenzo Alcalde, de Comisiones Obreras, ambos por motivo de salud. | Fotos: pili prol

... Y después la celebración. Muchos de los antiguos trabajadores de Citroën no se veían las caras desde 1989. Ayer, tras el emotivo recuerdo de aquel conflicto en el edificio sindical, tuvieron la oportunidad de recuperar el tiempo perdido con una animada comida que se celebró en una carpa instalada en la ribera del río Miño, junto a las termas.

Era el año 1989 y Citroën tenía una fábrica en el polígono de San Cibrao que empleaba a 512 personas. La empresa planteó entonces el desmantelamiento de sus instalaciones ourensanas y esta decisión provocó la primera movilización sindical de grandes dimensiones en la provincia de Ourense. Ayer sus protagonistas, en el vigésimo aniversario del conflicto, recordaron aquellos primeros pasos en la defensa de los derechos de los trabajadores. Una reunión en el edificio sindical con una de las pancartas utilizadas en las protestas de hace veinte años presidió el salón de actos en un acto al que asistieron en torno a un centenar de aquellos luchadores. Muchos están prejubilados, algunos continuaron y continúan trabajando en la fábrica de Citroën en Vigo y otros pasaron a diferentes empresas del sector. De los cierres en la empresa y de las manifestaciones que protagonizaban en 1989 ha pasado mucho tiempo y algunos se vieron ayer por primera vez desde entonces.

La emotividad y la improvisación guiaron la celebración. Un vídeo en el que se veían las protestas organizadas por aquel entonces se proyectaba mientras los responsables la lucha sindical de Citroën recordaban el conflicto, pero algunos de sus protagonistas no pudieron estar. Solo Etelvino Blanco, de la CIG, pudo estar. Los líderes de UGT (Baldomero Areán) y Comisiones Obreras (José Lorenzo Alcalde) faltaron por motivos de salud, pero allí estaban volviendo a dar la cara como hicieron hace veinte años Emilio Varela, Manuel Blanco, Manuel Pérez y Miguel Dapía.

Todos ellos tomaron la palabra en un acto que se convirtió en un coloquio. Muchos entre el público alzaron la voz para recordar sus propias vivencias en aquellos tres meses de conflicto. La inexperiencia sindical, las negociaciones, las protestas, el miedo a las represalias de la empresa y de las fuerzas del orden y, sobre todo, el éxito de su lucha estuvo en boca de todos. Las enseñanzas que aquella historia dejó marcadas en el imaginario colectivo de los ourensanos tampoco pasaron desapercibidas. Etelvino Blanco recordó que ningún trabajador se quedó entonces en la calle, pero también que el cierre de la fábrica de San Cibrao obligó a muchos de ellos a emigrar, a Vigo, a pocos kilómetros, pero a emigrar. «Os políticos de entón e de despois [...] son os culpables de que esta sexa unha provincia abandonada e desindustrializada», dijo.