El edil de Obras de O Carballiño se querellará por injurias contra un concejal nacionalista

C. Paradela

OURENSE

La cita judicial entre Edelmiro Mateo, responsable municipal de Obras en el Concello de O Carballiño y el edil nacionalista de la oposición, Bernardo García, fijada para las 10.00 horas de ayer sólo fue atendida por su promotor, Mateo Prado, que solicitó un acto de conciliación entre ambas partes para exigir la rectificación de unas declaraciones del dirigente del BNG sobre su gestión política en materia urbanística, ya que comparó en una emisora local a la villa ourensana con Marbella.

Edelmiro Mateo llegó al Juzgado carballiñés acompañado de uno de sus hijos y de su abogado a las 9.48 horas y permaneció tan sólo veinte minutos más en las dependencias judiciales en las que se dejó constancia de que no hubo avenencia entre las partes citadas por la ausencia de uno de ellos.

Trámite que, sin embargo, no impedirá la presentación de una querella por presuntas injurias y calumnias, que el concejal responsable de Obras interpondrá contra García, al que reclamaba además, en concepto de indemnización por los daños morales causados con sus manifestaciones a finales del pasado mes de abril, una cantidad simbólica de 1 euro.

«Ahora está todo en mans do meu avogado que seguirá os pasos a dar porque o que non se pode facer e deixar que digan dun algo que non é», apuntó Edelmiro Mateo, que continuó con su actividad municipal con total normalidad durante el resto de la jornada.

Misma normalidad que tuvo en su día a día Bernardo García, que reconoció que no se había presentado en el Juzgado carballiñés al acto de conciliación pedido por el titular local de Obras «porque non tiña nada que declarar».

El edil nacionalista puntualizó, sin embargo, que «eu xa dixen que faga o que queira pero si denuncia tena cantada porque hai moitas cousas pendentes e eu non teño que pedir perdón a ninguén».

Bernardo García se ratificó de nuevo en sus palabras en un medio radiofónico, donde hizo una comparación sobre irregularidades urbanísticas entre O Carballiño y Marbella y señaló además: «Hai unha serie de irregularidades urbanísticas claras na vila dende fai tempo e el coma concelleiro de Obras terá algo que decir. Haberá que ir ó grano porque el será un dos responsables do que pasou aínda que o alcalde tamén terá algo que decir en todo esto».

Entre la relación de irregularidades urbanísticas detectadas reitera la situación de la nave de Protección Civil, construida parte en zona verde y muy cuestionada, dice, a nivel estético, en la que después de un acuerdo plenario en 2004 «estamos en 2009 e non fixeron nada, cando púdose susbanar ahora cos fondos do Estado». Critica también el retraso en la demolición de parte de un edificio de la rúa Principal al que acusa de levantar el perfecto para seguir trabajo en vez de acometer la demolición. Todo ello, asegura, debido «á política de cacique do señor Edelmiro que basa a súa forza en deixar facer».