La revista «Porta da Aira» dedica su volumen doce a la memoria de Segundo Alvarado

Jesús Manuel García

OURENSE

El Grupo Francisco de Moure presentó ayer el número 12 de su revista Porta da Aira, que constituye un homenaje a Segundo Alvarado. Precisamente a él le dedica un texto el socio fundador del grupo, Francisco Javier Limia Gardón bajo e título Responso a la muerte de Segundo Alvarado en San Eusebio de Coles . Alvarado fue, según manifiesta el Grupo en el prólogo de la revista, «sempre positivo nos seus xuízos e xeneroso nas súas miradas. Intelixente e cheo da sabia retranca dos que verdadeiramente saben que a vida é mellor vivila enchendo os días de cordialidade que non de rencores». En el acto de presentación de la revista se encontraba el presidente de la Diputación, José Luis Baltar, que alabó la labor realizada por el grupo Francisco de Moure en relación a la cultura de Ourense.

Este número 12 ofrece entre sus 18 trabajos uno dedicado a estudiar los juegos de tablero medievales que hay en la catedral. En ellos se ha fijado José Manuel Hidalgo Cuñarro. En la catedral hay seis que son tableros en piedra para jugar a tres juegos. Dos tableros son para el alquerque de doce; tres para practicar el alquerque de nueve y uno que el investigador incluye en las tabulae lusoriae siendo posiblemente un ludus latrunculorum . Cinco de estos tableros podemos verlos sobre la bancada que corre por el muro sur de la nave sur de la basílica. El sexto tablero se halla en un peldaño de la escalera de caracol que desde el brazo sur del crucero sube al paseo de ronda junto al cimborrio. Cuñarro los data entre los siglos XII y XIII excepto el de la escalerilla, que puede ser posterior.

Estrategia mental

Que son tableros de juego se apoya, según el estudioso, en su ubicación alejada del altar mayor en una zona un tanto escondida. Y se jugaría en los momentos de culto. Eran juegos de estrategia mental que ya se daban en la época romana.

Otro trabajo que refleja esta Porta da Aira es el del arqueólogo José María Eguileta y que se titula: Ourense, sucesión de ciudades estratificadas por le tiempo: El entramado romano . Dice este autor que existen escasos datos, todavía, para proponer de una forma clara un momento histórico para el origen urbano de Ourense, pues aún se discute si Ourense fue un pequeño núcleo rural en sus inicios o si ya disponía de una estructura urbana. «Ningún hallazgo arquitectónico galaicorromano remonta su contexto cronológico más allá de la segunda mitad del siglo I», explica Eguileta.

Hipótesis

Este arqueólogo indica que por ahora todas son hipótesis. No duda que Ourense nació de la confluencia de varios factores, aunque algunos no se pueden demostrar con excavaciones recientes. Tampoco duda del posible carácter viario, con un desarrollo alargado de la ciudad romana pero indica, «no contamos con datos suficientes para situar la entrada de una vía romana por la rúa do Vilar» y que tampoco hay datos fiables sobre el «presunto miliario» hallado en la Praza da Trinidade.

Eguileta situaría la ciudad romana en el entorno del eje formado por las plazas Ferreiría e Imprenta, en cuyo centro se localiza, explica el arqueólogo, la cimentación monumental que se supone era de un edificio público. Aún así, añade que la ciudad romana se salía de esa zona, pues As Burgas, en opinión de este investigador, no debieron ser el centro original del Ourense romano «sino un importante complejo situado en su límite noroeste». As Burgas sería un lugar especializado en el uso del agua termal. Los marfiles de la catedral los estudia Ángel Galán y Galindo, piezas únicas, mientras Miguel Ángel González ofrece un trabajo sobre el teatro en la historia de Ourense. La Adoración de los Magos en San Juan de Camba suscitó la atención de Jaime Delgado.