En tres años y medio de reclusión en un centro penitenciario quedó ayer fijada la condena para un hombre que reconoció en el juzgado haber sido el autor de un delito de robo con fuerza en casa habitada.
Manuel Sanmartín reconoció en la sala de vistas del Juzgado de lo Penal número dos que, tal y como aseguraba el fiscal, en la madrugada del 2 al 3 de diciembre del 2007 se adentró ilegalmente en una vivienda particular situada en la localidad de Toén y robó diversos objetos.
Así, se da por probado que el imputado forzó una ventana de la vivienda y, tras desmontarla, logró colarse dentro, apoderándose posteriormente de ropa de cama, un televisor de 32 pulgadas, dos estufas y, entre otros artículos, 200 kilos de retales de cobre.
Poco después del asalto el sospechoso fue detenido por los agentes de la Guardia Civil y acusado de un delito de robo con fuerza en casa habitada del que ayer se confesó culpable. Así consiguió rebajar su condena desde los cinco años de prisión solicitados por el fiscal -dada su condición de reincidente- a tres años y medio. La condena incluye la indemnización al afectado.