El Ilustre Colexio Oficial de Médicos de Ourense tenía ayer su cita más importante del año. Los facultativos se reunieron para celebrar el Día del Médico y lo hicieron reconociendo el trabajo investigador sobresaliente de algunos de ellos. El premio Cabaleiro Goás lo recibió Carlos Menéndez por un trabajo sobre el apoyo social en la morbi-mortalidad, aunque hubo también una mención especial para José Abal Arca, por una investigación sobre cáncer de pulmón y epoc. Este último se llevó además el premio de publicaciones médico-científicas en homenaje al doctor Manuel Montero con un trabajo sobre el coste hospitalario del diagnóstico del cáncer. En este apartado hubo, además, una mención especial para Carmen Hernández, por investigar la utilidad de la agregación plaquetaria. El recuerdo que Carlos Bordes, discípulo de Montero, hizo del médico homenajeado fue el momento más emocionante del acto.
Continuando con los premios, el de relato corto se lo llevó el médico barquense Carlos Revuelta -que no pudo asistir-, y el de oenegés, el colectivo Cero Negativo, por un proyecto de aguas claras en la localidad camerunesa de Aldea Santa.
Las distinciones fueron entregadas por Jose María Fraga, decano de Medicina en Santiago y por José Luis López, Pedro Trillo y Ángeles Rodríguez, todos ellos miembros de la directiva del colegio médico. El acto terminó con la entrega de insignias a los médicos jubilados Manuel Domínguez, Manuel Peña Rey, José Evaristo Baladrón, Beatriz Dunan y María del Carmen Pérez, aunque las dos últimas no pudieron asistir.