La lluvia sacudió ayer con fuerza a la capital ourensana. Una tromba de agua que se prolongó durante tres horas inundó numerosas calles y locales comerciales. Las intensas precipitaciones se registraron desde las 7 hasta las 10 horas y complicaron la circulación y el transporte público. En el epicentro del primer temporal de otoño estuvieron dos barrios: O Couto y As Lagoas, donde los sumideros fueron incapaces de absorber todo el agua que se registró durante las primeras horas de la mañana.
Así, un negocio textil, en el número 20 de la calle Ervedelo, tuvo que cerrar sus puertas después de que se anegara el local y los bomberos tuvieran que achicar el líquido elemento durante buena parte de la mañana. Los problemas en las arterias urbanas se focalizaron en la zona de As Lagoas. El claro ejemplo se vivió en la calle Alfonso Rodríguez Castelao, que estuvo cortada al tráfico cerca de una hora ante una balsa de agua de veinte metros que, en algunos momentos, llegó a la altura del pase de las ruedas de los vehículos.
Los momentos de mayor tensión en este vial se vivieron cuando un Peugeot 306 se quedó atrapado y tuvo que ser retirado por la grúa y con la colaboración de los bomberos, ante los nervios del conductor que acudía a un centro médico. El tráfico de vehículos quedó restablecido en el tramo entre la calle Blanco Amor y la glorieta del Afilador a las 11.30 horas.
En el capítulo de incidencias, los Bomberos de Ourense tuvieron que realizar salidas para hacer achiques en la calle Río Avia (O Vinteún), el Puente Novísimo y en la céntrica calle Sáenz Díez.
El cauce del Miño
Buena parte de las imágenes más espectaculares de la intensa lluvia que sorprendió ayer a los vecinos de la capital se vivieron en el río Miño. El agua provocó que subiera el cauce y que, en algunos tramos, se vertiera barro. También se vieron afectados algunos parques infantiles, que quedaron anegados.