Dos agentes de la Policía Local acusados de agredir a un ciudadano alegan que su actuación fue correcta
OURENSE CIUDAD
Los dos agentes de la Policía Local de Ourense denunciados por un ciudadano que asegura que fue agredido por ellos, defendieron ayer ante el juez la legalidad de su proceder. Ambos agentes están acusados de una falta de lesiones por la que el fiscal reclama una multa pero, durante la vista oral por este caso, celebrada en el Juzgado de lo Penal de la capital, reclamaron su inocencia.
Así, Francisco S. H. y Antonio A. F. recordaron que, en la mañana del 1 de mayo del 2005, vieron a un conductor que se saltaba dos semáforos en rojo en la calle Curros Enríquez de la capital. Enseguida le dieron el alto y le realizaron la prueba de alcoholemia porque, afirmaron «tenía síntomas de haber ingerido alcohol y otras sustancias».
Tras obtener el automovilista una tasa positiva, los agentes le informaron de su situación y, constatando que no podía seguir al volante en su estado -habría reconocido que se había fumado unos porros- le informaron de que su coche iba a ser retirado por la grúa. «En ese momento se puso eufórico y se negó a recoger la citación para el juicio rápido, después la cogió y la tiró al suelo y le dijimos que la echase a la papelera, entonces se vino hacia mi con los brazos en alto y, para defenderme, se los bajé», relató uno de los agentes, quien apuntó que no vio motivos para realizar diligencias por la conducta del joven y que éste en ningún momento pidió ir a un centro médico o se quejó por la actitud de los agentes, que posteriormente denunciaría.
Precisamente, la versión de Daniel S. G., que está acusado de un delito contra la seguridad del tráfico y de una falta contra el orden público, fue bien distinta. Aseguró a la magistrada que cuando tiró la citación, «vinieron hacia mi y me agarraron por los brazos y el costado, y me dijeron que me iba a enterar cuando me metieran en el coche». Además negó haberse saltado dos semáforos.