Pero el objetivo final del proyecto de Montederramo no se restringe solamente al cenobio. Alberto Cacharrón cuenta que hay que invitar y animar al visitante a pasar medio día en el municipio con una oferta interesante. Así, se le va a proponer conocer el cruceiro de Marrubio, la calzada romana en Vilariño Frío y el castro celta de Leboreiro.
La visita global a Montederramo sería circular, empezando por Leboreiro, por ejemplo, siguiendo por Marrubio, luego la villa de Montederramo para ir hacia Vilariño Frío. Para cada hito patrimonial se diseña una unidad didáctica que lleva paneles con dibujos alusivos y unos datos de interés.
Recursos naturales
Todo esto se completa con la oferta de los recursos naturales de que dispone este municipio, nada menos que con rutas de senderismo por la Serra de San Mamede y el río Mao. La iniciativa es ambiciosa y realizable si se consiguen las ayudas necesarias. «Queremos que a xente que acuda a Montederramo non se pare o xusto ante o mosteiro e se vaia. Buscamos que queden máis tempo, que poden pasar toda unha mañá entretidos, ou todo un serán», señala Alberto Cacharrón. Ingredientes hay de sobra para disfrutar.