El BOE anuncia la ocupación de tierras para ampliar la línea de alta tensión de Trives pese al rechazo social
OURENSE
El Boletín Oficial del Estado anunciaba ayer la convocatoria del levantamiento de actas previas a la ocupación de los bienes para la ampliación de la línea de alta tensión entre Trives y Aparecida (en Zamora) a su paso por el concello trivés. Un anuncio que se produce cuando los vecinos (que se oponen al proyecto porque pasa demasiado cerca de sus casas) no han recibido respuesta alguna de los ministerios de Industria, Medio Ambiente y Sanidad, a los que enviaron un escrito avalado con más de cuatrocientas firmas.
Los afectados buscan evitar las estadísticas que dicen que las líneas de alta tensión «teñen efectos nocivos para a saúde como alteración no sono e a aparición de cancros», explica Benigna Yáñez, una de las afectadas, a la que el tendido pasará a 350 metros de su casa en Mourisca (Viana). Un cableado de 800.000 voltios, por lo que la distancia de seguridad debería ser de 800 metros, según aconseja la Organización Mundial de la Salud. Una distancia que no se cumple en la mayor parte de las 2.380 fincas que la línea atravesará en Trives, Manzaneda, O Bolo, Viana, A Gudiña y A Mezquita. Un cableado que discurrirá sobre robledales, montes de matorral, praderías, sotos de castaños y labradío. «¿E quen vai comer os productos da terra?», se pregunta Francisco, un vecin de Seoane de Abaixo mientras su compañero remarca que «para ir cortar un camión de leña tés que pedir permiso e dicir os kilos que vas traer; mentres que aquí van cortar centos de castaños centenarios e ninguén di nada». Se muestran sorprendidos de que ninguna administración (relacionada con Medio Ambiente) mostrase su oposición. Y eso que el estudio de impacto ambiental dice «que la superficie de arboleda, robledal y castaños afectada será de 267.436 metros cuadrados».
Los afectados critican también que únicamente se enteraron «cando empezaron a vir polas casas, en setembro, para dicir que nos iban expropiar». En el caso de Trives, el alcalde, Francisco Fernández, reconoce que no le ve demasiada solución al problema, ya que su antecesor «foi o primeiro en firmar, xa en novembro de 2006, cun descoñecemento total por parte dos veciños». Fernández asegura que el nuevo trazado perjudicará al Concello, «porque pasa polo chan industrial, e condiciona o posible desenrrolo da zona». Su homólogo en Viana, Andrés Montesinos, dice que «é un proxecto do Estado e nós nos temos nada que dicir», pero que de todas formas, «sempre estaremos de parte dos veciños». El regidor también aseveró que «non hai licenza concedida».