El Obispado pide ayuda a las fuerzas de seguridad, a los fieles y al clero para proteger las iglesias
28 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Si el pasado domingo faltaba de su iglesia en Barrán (Piñor) una imagen de madera de San Lázaro, en la noche de ayer fueron robadas otras dos imágenes, esta vez en la iglesia del castillo de Monterrei. Es una oleada de atentados al patrimonio histórico artístico de la provincia lo que se está produciendo esta semana.
El Obispado pide a las fuerzas de seguridad del Estado y de la Xunta que pongan el máximo empeño en aclarar estos robos y en recuperar las tallas. De igual forma se pide a todos los sacerdotes y comunidades de fieles de la diócesis, sobre todo en aquellos casos donde existan templos con mayor riesgo de robo, que potencien las medidas de seguridad preventivas poniendo puertas más seguras, alarmas y, sobre todo, retirando cuantos objetos puedan ser sustraídos con mayor facilidad.
Los ladrones no tuvieron dificultad para subir hasta la acrópolis de Monterrei y, forzando una puerta lateral, entrar en este singular templo de Santa María. Una vez en el interior, se llevaron dos imágenes, dos tallas importantes como son la de Nuestra señora con Niño, que data de los primeros años del siglo XVII, obra que se aproxima al estilo del escultor Alonso Martínez, según dice Miguel Ángel González, canónigo archivero y delegado diocesano de Patrimonio. La otra imagen representa a San Antonio de Padua, también es de madera y fue tallada en el siglo XVIII.
Estos robos son vistos desde el Obispado, «con alta preocupación», por ser una agresión grave al patrimonio cultural ourensano y gallego. Además de constituir una pérdida de estas obras de arte, hay que tener en cuenta los daños causados en las puertas pero más aún, el daño moral que dichos hechos provocan en la ciudadanía, de forma especial en los fieles de esas parroquias.
De las tres piezas robadas hay foto para dificultar su circulación en el mercado negro.