Las dificultades sociales que deben superar los enfermos celíacos -no pueden consumir alimentos que contengan gluten- no se evitan ni en los centros hospitalarios. La asociación de enfermos denuncia que ni en la cafetería ni en las máquinas expendedoras de alimentos y bebidas del Complexo Hospitalario de Ourense (Chou) se ofrecen productos aptos para este tipo de pacientes.
La pasada semana, una madre tuvo que abandonar el complejo para comprarle un tentempié a su hijo de 5 años, que se estaba sometiendo a una revisión médica.
Emilio Relova, delegado provincial de la asociación de celíacos, recuerda que «en mayo tuvimos reuniones con el gerente del Chou y con el delegado de Sanidade para exponerles este problema. Nos dijeron que las concesiones se hacen por plicas con un pliego de cláusulas en el que no se contempla ninguna peculiaridad respecto a los alimentos; les planteé el problema de la cafetería y de las máquinas expendedoras y me dijeron que lo tendrían en cuenta para próximas concesiones, tanto por lo que respecta a los celíacos como para alérgicos a sustancias como la lactosa. El gerente nos dijo que iba a hablar con el concesionario de la cafetería y con el de las máquinas pero que siempre sería un compromiso verbal porque no figuraba nada en las condiciones de la concesión».
Sólo buena voluntad
Pese a la buena voluntad expresada por el gerente, explica el portavoz de los celíacos, la realidad no se ha modificado. «Tú a una cafetería normal no puedes exigirle que tenga productos sin gluten pero a una de un centro hospitalario sí -opina- porque está dentro de un hospital; no es una discoteca ni un bar de los vinos, es una cafetería para enfermos y familiares de enfermos».
Otros temas que le planteamos al gerente, añade Relova, son «las dietas de la gente ingresada y que es celíaca y el seguimiento de los fármacos que se están administrando a los ingresados; ahí hay un problema añadido porque los laboratorios muchas veces no informan sobre los componentes con gluten. Nos dijo el gerente que las dietas ya se estaban haciendo, a rajatabla. En farmacia dijo que iban a poner indicativos de que el enfermo era celíaco para que tuvieran especial cuidado con él».