El libro de estilo socialista esquiva la autocrítica y a los socios

OURENSE

La autocrítica no está en el manual de estilo socialista para gobernar la capital. Con un escueto «con todas as dificultades e erros que poidemos cometer», seguido de un «non é fácil coa herdanza que nos deixaron» liquidó el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, cualquier reconocimiento de errores en los primeros cien días de cogobierno. En una comparecencia estudiada al detalle y con apuntes para no perderse, Francisco Rodríguez dibujó un escenario idílico en el que hasta las fricciones con sus socios se convirtieron en pecados de juventud. La imagen que ha calado en la ciudadanía de una ciudad con dos gobiernos volvió a escenificarse ayer en el salón de plenos. El alcalde compareció por su cuenta para hacer balance, obviando al partido que le aporta la mayoría para gobernar. Rodríguez habló de un matrimonio joven que «dorme na mesma cama», pese a que desde el primer día y sin tiempo para disfrutar de la luna de miel socialistas y nacionalistas se distanciaron física y políticamente en una guerra fría a la ourensana.

En ese escenario de normalidad conyugal, el regidor aseguró que las diferencias surgidas fueron fruto de la «inxenuidade» y que trabajan sin fisuras para mejorar la gestión política de la capital. Su mensaje calmado llegó a la oposición con la que quiso rebajar la tensión al reconocer que les ha tocado estrenar proyectos iniciados por el PP, aunque también «comerse marróns».