Un aula de la naturaleza y una sede para ayudar a reclusos del tercer grado, los proyectos
O PEREIRO DE AGUIAR
Rehabilitar a un recluso también pasa por inculcarle hábitos de respeto al medio ambiente. Bajo esta premisa se desarrolla ya en la prisión de Pereiro de Aguiar una novedosa iniciativa que prevé convertir lo que antaño era un campo de fútbol de tierra en un amplio parque con árboles y plantas.
El aula permanente de la naturaleza, así se denomina el programa, pretende que los internos tengan contacto ambiental aun dentro de la prisión. De hecho, en la zona exterior ya se ha construido una zona de recreo para que los reclusos del tercer grado puedan reunirse con sus familiares.
Buscar trabajo
De cara a ayudar a los internos que alcanzan el tercer grado, para que puedan recibir apoyo tras abandonar la prisión, se prevé construir en la capital ourensana una unidad residencial. Sería una sede en la que los internos recibirían formación y desde la que se les facilitaría el acceso a un puesto de trabajo, un requisito que para muchos entraña una gran dificultad. Implicar a empresas e instituciones en este proyecto es el objetivo de la dirección de la cárcel, que espera que el proyecto no se tope con el rechazo social.