El sindicato mayoritario en el Concello de Ourense es USO. Su delegado de personal, José Luis Valcarce Baiget, considera que exigir a los funcionarios municipales que redacten los textos en gallego llevará a la ralentización del servicio, ya que entiende que un porcentaje de trabajadores públicos no están listos para asumir esta medida. «El 100% de los funcionarios no estaría preparado. Entiendo que es una medida compleja porque hay funcionarios que no se defienden en gallego, lo que llevaría mucho tiempo y ralentizaría el trabajo», indicó el delegado de personal de USO y presidente de la Junta de Personal del Concello de Ourense.
Además, matiza que la comunicación exterior debe de ser bilingüe y que está a favor de que el gallego sea tratado con «dulzura» por la administración pública.
Una visión bien distinta tienen en el sindicato nacionalista CIG. Fernando Román, experto en normalización, indicó: «É moi interesante a proposta do Bloque. O nivel de preparación do funcionariado é bo. A xente necesita que os políticos lle den un pulo para que se animen».
Fernando Román también considera fundamental la creación de un gabinete de normalización, ya que indicó que, pese a la ordenanza municipal de 1998, apenas se han dado pasos para lograrla durante estos nueve años.