Una escena prácticamente idéntica se repetía ayer en las comisarías de Vigo de las calles López Mora y Taboada y Leal. Dos largas colas a las puertas de ambas oficinas aventuraban los problemas que se están encontrando los vecinos de la ciudad y de los municipios limítrofes para conseguir el nuevo DNI electrónico. Se calcula que unas setenta personas se quedan cada día sin cita en estas dependencias, toda vez que se tramitan una media de 120 carnés por jornada.
En el caso de Lugo, hay que plantarse en las puertas de la comisaría antes de la siete de la mañana para conseguir vez y las colas llegan, en ocasiones, a la acera de enfrente de la muralla. Consultado ayer sobre las carencias de estas oficinas, el Ministerio del Interior optó por no hacer ninguna valoración.