Blanca Marsillach: «En el teatro se aprende de todo»

camilo franco SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

«Los escenarios siempre han estado en crisis. Seguimos en la misma», asegura la actriz que presenta en el CGAC la obra «Silencio... vivimos».

08 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El apellido de Blanca Marsillach llama al teatro y la actriz ha buscado cómo utilizar el teatro como una herramienta que vaya más allá de la relación convencional entre actores y públicos. Silencio... vivimos es el título de la obra que estos días se puede ver en el CGAC (12.00, hoy y mañana) y que, aprovechando textos de su padre, Adolfo Marsillach, tiene una segunda parte interactiva en la que participan alumnos de centros escolares junto a personas con distintas discapacidades.

-¿Por qué ese texto y por qué esa orientación participativa?

-El texto de mi padre habla de la vida, de las cosas que suceden en ella y de cómo cosas que son sencillas acabamos por hacerlas de una manera muy complicada. Ese espíritu me parece muy útil para la circunstancia actual y también para hacer teatro. Junto con el director, Xabi Olza, queríamos hacerlo de manera que el teatro fuese un poco más allá de lo que habitualmente va, hacer desaparecer la cuarta pared e invitar a la gente a subir al escenario.

-Alguien que no se ha subido nunca a un escenario, ¿qué puede encontrar?

-Las cosas que pasan en un escenario con unos espectadores delante tienen siempre algo de mágico, de inesperado. La gente que participa en la parte interactiva del espectáculo se encuentra con esa posibilidad y reacciona ante ella con mucha más naturalidad que un profesional. Nuestra intención es siempre integrar a discapacitados y capacitados porque no queremos hacer algo que los separe. En la función se juntan y es increíble ver las reacciones de unos y otros.

-Para usted, profesional del teatro, ¿cuáles son esas diferencias con los veteranos de la escena?

-La gente que sube espontáneamente se planta ante el público sin prejuicios o sin vicios de actuar. Todo lo que un actor siente cuando empieza está en quien participa espontáneamente de manera completamente natural. Está la pasión y las ganas, la sorpresa y el miedo. Está todo sin los filtros que a veces pone la profesión. Para mí es una experiencia espectacular.

-Cuando habla de la cuarta pared, lo normal es que se atraviese para que los actores bajen al patio de butacas, no para que suban los espectadores.

-Es una pena que sea así porque el teatro tiene mucho que ofrecer a la gente cuando se comparte. Tiene sus riesgos porque las cosas no están escritas y las posibilidades de variación son muchas. Es necesario improvisar más y eso quiere decir que es mucho más divertido.

-¿Cree que el teatro no se utiliza lo suficiente como medio educativo?

-El teatro está desaprovechado. En lo educativo también, pero creo que muchas de las cosas que son importantes en la vida de una persona se pueden aprender en el teatro. La capacidad de comunicarse, la capacidad de expresarse, la manera de relacionarse. Todas esas cosas se aprenden muy bien en un escenario porque en el teatro se aprende de todo.

-Ha hecho teatro comercial y ahora trabaja en otra dirección. ¿Se ve haciendo teatro convencional?

-Ahora mismo no. Ahora me veo más como empresaria de este tipo de teatro en el que pasan cosas que van más allá de contar una historia. Ahora mismo el otro me parece menos interesante.

-¿Como empresaria, opina que el teatro está en crisis?

-Artísticamente creo que se podría arriesgar más cuando hablamos de teatro. Desde el punto de vista empresarial, los empresarios siempre han estado en crisis. Seguimos en la misma crisis de siempre.

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