«Tenemos que entender que un catalán, un gallego o un vasco también estén enamorados de su lengua»

Ana Mendoza MADRID/EFE.

A CORUÑA CIUDAD

21 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El nuevo director lleva 50 años viviendo en Cataluña y nunca ha tenido «el más mínimo problema» con el bilingüismo, pero es consciente de que la situación del catalán «es muy débil, porque el castellano es una lengua de una potencia tremenda».

Tras estudiar Filología en Madrid con Rafael Lapesa, José Manuel Blecua se trasladó a Barcelona, siguiendo los pasos de su padre, el gran maestro de filólogos José Manuel Blecua Teijeiro. Blecua ha podido comprobar en estos años que «el catalán y el español conviven sin dificultad en Cataluña». Y lo dice quien ha sido «el representante de la lengua española en la Universidad de Barcelona desde 1968».

«El catalán tiene que sobrevivir. No se trata de vivir, sino de sobrevivir y la inmersión lingüística es de las pocas cosas que le permite hacerlo», asegura Blecua. También le parece bien que los legisladores hayan declarado oficiales los topónimos de ciudades como Lleida, Girona o A Coruña. «No hay problemas; son denominaciones oficiales», señala. «Es lógico que los hablantes de lenguas distintas al castellano sientan que están menospreciados sus topónimos y quieran que se los proteja», afirma. «Todos los hispanohablantes estamos enamorados de nuestra lengua, y tenemos que entender que un catalán, un gallego o un vasco también lo estén de la suya. Esas lenguas permiten rezar, enamorarse y escribir», concluye.