Un matrimonio sin descendencia que hizo heredera a la Diputación gracias a Fernández de la Mora
CULTURA
La donación de esta colección fue acordada por Víctor Sánchez a finales de los años noventa, pero ayer se hizo efectiva con la firma del acta en un notario de Madrid por parte del presidente provincial, Rafael Louzán.
Para llegar a este punto resultó decisiva la mediación del también diplomático y amigo del benefactor, Gonzalo Fernández de la Mora, ministro de Obras Públicas en el anterior régimen, quien a su vez había donado al museo su colección de platería.
Víctor Sánchez Mesas y Sofía Fernández de Tejada no habían tenido hijos, por lo que su herencia iba a pasar a sus diez sobrinos. Fue entonces cuando De la Mora les hizo ver que la colección reunida a lo largo de su vida se dispersaría. A pesar de que solo estuvo en una ocasión en Pontevedra, Sánchez conoció el Museo a través de De la Mora y fue este quien le planteó la fórmula jurídica para ofrecer su legado. Impresionado por la calidad de los fondos de la entidad, Sánchez decidió que la donación se realizaría una vez que fallecieran él (murió en el 2003) y su esposa (que lo hizo en septiembre).
Con esta colección son ya tres las que ha recibido el museo de grandes diplomáticos que trabajaron en despachos contiguos durante años. Además de Sánchez y De la Mora, la entidad pontevedresa alberga fondos legados por Juan Durán Loriga, el único que todavía vive. De él guarda manuscritos de su padre y otras piezas.