Marta Sánchez y Carlos Baute lideraron los singles con la incorporación de los formatos digitales
04 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La gente compra un 70% menos de discos que hace ocho años. Donde antes se compraban más de tres, ahora se vende uno. Los soportes han cambiado, y mejorado, pero las ventas siguen su descenso. Desde hace tres años se contabilizan los packs , como producto que contiene disco y deuvedé, por ejemplo, pero la caída es imparable y vertiginosa. Antonio Guisasola, presidente de Promusicae (Productores de Música de España), señala: «O le ponemos remedio o nos quedamos sin producto».
La entidad que agrupa a los productores de música de España ofreció ayer los datos de venta de discos del 2009. Además de la crisis sobre crisis que vive el mercado discográfico, que ya arrastraba la suya, en lo artístico, sólo tres históricos -Joaquín Sabina, Fito y Los Fitipaldis y Alejandro Sanz- consiguen superar los 100.000 discos vendidos. Antes, para llegar a disco de oro había que vender 50.000 copias. También eso se ha bajado a 30.000 en cuanto a lo que era el convencional larga duración.
Con respecto al ejercicio anterior, la caída en picado del mercado discográfico es de un 17%, por lo que en una progresión catastrofista, en dos o tres años debería desaparecer. Las esperanzas del equipo que dirige Guisasola se centran en dos ideas claras: acabar con el top manta , que ha repuntado con la crisis, y la regulación de las descargas de canciones en Internet para que lo que ellos venden no se obtenga gratis.
Aún así, los productores de música aseguran haber dado los pasos para la adecuación a los nuevos cauces de difusión cultural, por lo que exigen que sea «la Red la que se ajuste a la legalidad vigente».
Precisamente, se da la paradoja de que los representantes de los productores musicales han encontrado en la Red la única plataforma que les da buenas noticias, con un incremento de negocio que califican de «alentador». Algo que sirve de consuelo mientras no den con la fórmula que limite las descargas ilegales, auténtica bestia negra del negocio y contra la que libran una batalla aún por resolver. De hecho, los avances no solo son insignificantes en cuantía económica, sino que, sumados al montante global, «las ventas de música en España se desplomaron por octavo año consecutivo. Esta vez, un 17%, hasta los 211 millones de euros», tal y como apunta Promusicae.
España, paraíso de piratería
Otro apartado que aparece en letras rojas para Promusicae es el contexto concreto que se da en España. Y, por ello, advierten de que duplica con creces el intercambio ilegal que se da en otros países. Es más, aseguran que el top manta no deja de ser una anécdota residual, superada ya en países europeos o EE. UU.
Además de ser considerada España como el paraíso de la piratería, tanto por falta de control como de pedagogía, los profesionales del sector musical también alertan del retraso que se produce con respecto a los nuevos formatos, canales y servicios que se ofrecen de manera legal desde Internet y de operadores de telefonía. Un lastre más a sumar, para concluir que, mientras a nivel mundial estas opciones ya suponen un 27% del negocio, en España se trata de otra revolución pendiente, y solo suponen un escaso 10% del total de ese negocio.
En definitiva, de los ya malos resultados del 2008, cuando las ventas de discos alcanzaron una cifra en descenso pero que superaba los 254 millones de euros, el pasado año, ya con la crisis global en plena ebullición, ha arrojado ese desalentador descenso de un 17%. Y, aunque pocos lo digan en voz alta, las compañías de discos se ven incapacitadas para presentar nuevos valores y rentabilizar su lanzamiento. Como si lo peor estuviera por llegar. Como si ese no future de los Sex Pistols fuera el guión de esta película de terror musical que podría llamarse la verdadera historia del negocio menguante. Y, sin embargo, la gente sigue comprando discos.
Artistas de siempre
La lista de los artistas que más venden en la escena musical española apuesta por viejas glorias. Joaquín Sabina, con Vinagre y rosas (150.000 copias); Fito y los Fitipaldis, con Antes de que cuente diez (148.000); y Alejandro Sanz, con Paraíso express (120.000), son los únicos capaces de superar la barrera de los 100.000 discos vendidos. Cifra irrisoria si tenemos en cuenta que, por ejemplo, Fito Cabrales es capaz de llenar tres noches seguidas el Palacio de los Deportes de Madrid, como lo hizo recientemente, a razón de 15.000 personas por concierto.
Pero si las cuentas no les salen a los grandes, la escena independiente ni siquiera aparece en casos tan mediáticos y premiados como lo fueron, por poner dos ejemplos, Vetusta Morla o Russian Red. Las pequeñas compañías están viviendo la crisis en todos los frentes, con escasa capacidad de maniobra, ausencia de apoyos, y diversificando su actividad al incorporarse como promotores de conciertos.
El dato más significativo de la lista de los 50 artistas que más discos vendieron en el 2009 lo arroja la circunstancia de que no haya ni un artista novel. La dificultad para hacerse visibles, lleva a los jóvenes que empiezan a ser músicos marginales a su pesar. Y, de hecho, Miguel Poveda, aunque consagrado como uno de los cantaores con más futuro, es el único artista que se mete por primera vez en esta lista de 50.
En singles , o descargas individuales, la canción de Carlos Baute Colgando en tus manos , interpretada junto a la coruñesa Marta Sánchez, se lleva la palma, mientras que en el resto del mundo, como contraste, es una de Lady Gaga. Y, en total, parece que tiene que llegar Sabina para que haya una arrancada de ventas como las de antes. Es el número 1 y su disco salió en noviembre.