Pregunta. Cuando se construye un edificio público parece que en determinadas ocasiones los ciudadanos asisten como convidados de piedra. J. I. Es que eso parte de una idea decimonónica del creador solitario ante el papel que propone sus ideas. Esto sustenta un sistema que consiste en que una institución da una idea, un arquitecto la formaliza y ya está. Ahí desaparece cualquier tipo de reflexión. La arquitectura tiene que dar soporte a la investigación, por ejemplo. Tiene que ser el sitio en donde la industria avance y la sociedad reformule conceptos. Lo que no puede ser es que un centro cultural de barrio esté compuesto de auditorio, para usar dos veces al año, cafetería y nada más. Tú vas a Londres a ver un centro cultural y no tiene nada que ver. Hay una comunidad entera haciendo de todo. La tercera edad está mezclada con la primera. Alguien puede leer el periódico mientras un grupo musical ensaya en un local insonorizado. Eso está mezclado y se toman el café juntos mientras otro juega a las cartas. Ese proyecto nace, sin duda, de una preocupación social.
P. Parece que esa situación alcanzó su máxima expresión en el Gaiás. J. I. Es sintomático que nadie propusiese cosas diferentes a que si el museo tenía que ser local o internacional, que si el auditorio iba a ser de ópera o multiusos... En ningún momento se puso en cuestión la mayor: por qué otro museo, por qué otro auditorio...
P. Es decir, que en el Gaiás no se estudió la necesidad antes de hacer la obra. A. P. Ni en esa obra ni en otras muchas. Son puros juegos de artificio. Para el político es fácil construir un edificio, pero es difícil decir 'vamos a revertir ese trozo de ciudad para que la gente viva mejor dándole soporte con la arquitectura'. Sobre los equipamientos culturales, hay que decir que no estaría mal mezclar salud y cultura. En Brasil, por ejemplo, se plantean lugares en los que además de hacer una exposición se puede ir al dentista. Hay que pensar los equipamientos sin prejuicios. Lo fundamental es activar a la gente, y en este sentido cualquiera puede hacer un análisis sobre lo erróneo de muchos equipamientos sociales en Galicia.