Las últimas adquisiciones para sus fondos de arte contemporáneo se exhiben desde ayer en Vigo
09 jul 2009 . Actualizado a las 11:21 h.La Fundación Barrié de la Maza lleva tan solo dos años formando su propia colección de arte contemporáneo; sin embargo, en este corto período de tiempo en el que la entidad abrió una nueva línea que complementa sus amplios fondos de arte gallego ha logrado hacerse un hueco diferenciado de las distintas colecciones existentes en Galicia. «La nuestra se asemeja más a dos o tres colecciones privadas que a ninguna de las públicas gallegas, en las que la presencia de autores internacionales es anecdótica», asegura David Barro, responsable de la colección de la Barrié como asesor de esta. Barro presentó ayer en la sede de Vigo buena parte de las últimas adquisiciones de la fundación, que se muestran en la segunda entrega de la serie de exposiciones En construcción , pensadas para presentar al público las nuevas compras.
Un asesor «militante»
Barro, que se define como «militante del arte contemporáneo», se ocupó de comisariar esta muestra que se podrá ver hasta el 4 de octubre, en la que los artistas gallegos no están ausentes, ya que se ha apostado por nombres que están al mismo nivel que autores consolidados en todo el mundo, como Ángela de la Cruz, Suso Fandiño o Álvaro Negro. El comisario explica que cuando le encomendaron la responsabilidad de construir una colección se inspiró en uno de los presupuestos de Giacometti, que quería construir eliminando. «El punto de partida es saber a qué llamamos pintura hoy, y la respuesta es que la pintura se da fuera de la propia pintura. Hay que pensarla como una tradición, más que como una técnica. Solo se mantiene el término. El resto ha cambiado», argumenta, y añade que la plástica contemporánea está «marcada por el deseo de salir del propio cuadro, expandirse para acercarse al espectador». David Barro aconseja asimismo acercarse al arte contemporáneo sin miedo a preguntar ni a equivocarse. «A veces nos creemos que entendemos un Velázquez, pero tampoco es tan fácil, aunque lo parezca», asegura el responsable de la colección de la Barrié.