Los grandes proyectos de Foster en Galicia permanecen en cajones y sin probabilidad de realización. Fuera de la estación de servicio en la AP-9, en San Simón, realizada dentro del encargo que Repsol hizo para remozar la imagen de sus gasolineras, la presencia del arquitecto se ha quedado en proyectos de alto coste y maquetas con numerosas promesas a su alrededor.
La primera de ellas fue la torre de telecomunicaciones que se iba a construir en O Pedroso, en Santiago. El proyecto sufrió diferentes modificaciones y finalmente fue aparcado por requerir un exceso de inversión y porque tecnológicamente ya no es necesario. El segundo caso no llegó a proyecto. Foster realizó un boceto para la recuperación de la conservera Massó, en Cangas. El proyecto está paralizado.