El juego de guerra cangués Infinity triunfa en el mundo

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

CANGAS

En sus nuevas instalaciones del polígono de Castiñeiras cubren desde el diseño a la fabricación.
En sus nuevas instalaciones del polígono de Castiñeiras cubren desde el diseño a la fabricación. alba pérez< / span>

Corvus Belli tiene sus principales mercados en Estados Unidos y Alemania

13 ago 2015 . Actualizado a las 13:00 h.

«En año y medio, hemos pasado de 27 trabajadores a 49», afirma Fernando Liste, gerente de Corvus Belli. Esta empresa nacida en Cangas, que acaba trasladarse al polígono de Castiñeiras, creó hace unos años el juego de guerra que emplea miniaturas Infinity. Actualmente, exporta a una veintena de países. Sus principales mercados son Estados Unidos, Alemania y Australia.

Sin embargo, el camino de la internalización no ha sido fácil. La empresa, fundada por tres jóvenes, comenzó fabricando miniaturas históricas. «Malamente nos daba para comer, no podíamos vivir de ellas», confiesa. Fue la creación de Infinity el factor de salto de Corvus Belli. «Fue cuando la empresa empezó a funcionar de verdad; pasamos de estar sin poder vivir de ella a poder vivir siete u ocho personas», recuerda Liste, aludiendo a la entrada de nuevos socios en el proyecto.

El horizonte internacional se abrió desde los primeros momentos «porque aquí en España el mercado es muy pequeño». Junto a todos los objetos que produce la empresa, se editan cada cierto tiempo los libros que muestran las novedades del juego. Comenzaron editándolos en castellano, inglés y francés para incorporar actualmente el alemán y el italiano.

Con el crecimiento de ventas y las incorporaciones en la plantilla, la empresa ha tenido que ir modificando su propia estructura hacia una mayor complejidad. «Siempre hemos tenido una estructura muy plana, con no mucha jerarquía y cuanta más gente va entrando, más difícil es controlar y que todo esté organizado por lo que la empresa tiene que ir cambiando su organización», apunta Fernando Liste.

En un mundo digital como el actual llama la atención el éxito de un juego a la vieja usanza, en el que los participantes se ven la cara. Y está creciendo esta tendencia a pesar del infinito poderío que esgrime la industria del videojuego. Quizá por ello, las mentes de los directivos de Corvus Belli están obligadas a planificar continuamente las opciones de futuro. «Los planes son poder hacer otros juegos, siempre similares, pero con otras temáticas, no sé, por ejemplo, un juego de fantasía medieval, eso desde luego está en nuestros planes», concluye el gerente.