1 Son en torno a una docena de jóvenes creadores los que aspiran a ganar el primer concurso PTL Recicla, un certamen convocado por el Parque Tecnológico y Logístico que trata de conjugar el diseño y la moda con el reciclaje y aprovechamiento de materiales de desecho procedentes de las empresas allí instaladas. La idea fue de Bernardino Pereira, que ha trabajado duro, codo a codo con la directora de Goymar Vigo, Mar Ciorraga, para hacerla realidad.
Con la inauguración de la muestra de modelos, el certamen vivió ayer la primera jornada de nervios por parte de los participantes, todos ellos alumnos de Goymar. Allí estaban, por ejemplo, Amaya Fernández Blanco, que realizó un laborioso conjunto en el que no falta un original bolso confeccionado con piezas metálicas; o María Fente, que se inspiró en motivos orientales, para realizar un kimono con una espectacular pieza de bambú lacada en rojo como complemento; o Natalia Correa, cuyo traje de novia puede provocar de todo menos indiferencia. La falda está hecha a base de guata de la utilizada para las hombreras, en tanto para el cuerpo recurrió a los abrefáciles de las latas. Por imaginación que no quede.
Otras que se lo curraron fueron Lorena Villalba, con un traje realizado íntegramente en plástico de diferentes texturas, y que incluye una chaquetilla confeccionada en plástico de burbujas; o Jéssica Costas, una joven que ya participó en alguna edición de Tesoira, y que dejó boquiabiertos a los presentes con un modelo supervanguardista, (Broke lo llama), realizado con tiras de plástico de las que se emplean para embalar.
Al que no vimos fue a Kike Sánchez, un joven creador que ya ha obtenido varios premios, y que esta vez optó por lo clásico, presentando dos modelos inspirados en Yves Saint Laurent y Chanel.
Además de con el responsable del Parque Tecnológico, Luciano Martínez, la apertura de la exposición contó con la presencia de Teresa Pisano. Quién sabe si la delegada de Zona Franca habrá aprovechado la ocasión para elegir nuevo vestuario pensando en el futuro inmediato.
Estudiantes veteranos
2Ganas y mucha inquietud. Son los ingredientes que no fallan en los cabases de María José Juanatey y Luis Mollist, los estudiantes más veteranos de la Universidad de Vigo. Con 86 y 88 años cumplidos, respectivamente, han retomado los libros que, por circunstancias de la vida, tuvieron que aparcar en su momento, con el mismo interés que si fueran adolescentes y, desde luego, con mucho más interés. Es lo que tiene hacer las cosas por placer y no por obligación.
La historia de Luis no es diferente a la de tantos hombres y mujeres de su edad: «En su día me pilló la Guerra Civil y al ser el mayor de nueve hermanos tuve que dejar las clases de lado e ponerme a trabajar para ayudar en casa». Alumno ya de quinto curso, añade que esta oportunidad que le ofrece la vida no se puede desaprovechar. «Hasta estoy dando clases de Informática para poder utilizar las aplicaciones web de la Universidad», dice. Para María José no es solo cuestión de retomar la carrera que dejó al quedarse viuda. «Ir a clase es la alternativa la soledad», afirma. He aquí la confirmación de que nunca es tarde.