Un «chico de mentira» en la casa de Guadalix

El participante grovense reconoce que ha modificado totalmente su cuerpo para engañar


o grove / La Voz

La entrada de Miguel Vilas en la casa de Guadalix ha generado una oleada de apoyo en su municipio natal, O Grove. Tras la sorpresa inicial, pues muy pocos en la localidad sabían de su participación en Gran Hermano 17, los mecos han utilizado las redes sociales para mostrarle su apoyo y ofrecerse a darle sus votos. Aunque Vilas lleva años residiendo en Madrid, en este municipio arousano se le tiene mucho cariño y lo recuerdan como un chico «muy guapo y muy agradable».

«Hace años que se fue para Madrid, pero viene todos los veranos y tiene muchos amigos aquí. Es un chico estupendo», aseguran quienes lo conocen. También recuerdan que su vocación fue, desde siempre, la de ser modelo. Por eso se marchó a la capital y allí logró triunfar. Ha desfilado en Cibeles en varias ocasiones y realizado trabajos internacionales.

Lo que sus vecinos ignoraban es que fuera un chico «de mentira», como se define a sí mismo en el vídeo de presentación. «Mi cuerpo está totalmente modificado para hacer creer que lo que la gente ve es real», explicó en el programa mientras se sacaba una peluca y se desmaquillaba. Y ahí dejó con la boca abierta a sus convecinos, que no terminan de creérselo. «Yo siempre pensé que tenía un pelo estupendo», explicaba uno de ellos. «Me parece imposible que lleve peluca», añadía otro. Habrá que esperar a que Gran Hermano siga su curso para saber si la apariencia de este grovense es la real o si, por el contrario, estamos ante uno de los muchos engaños que presenta el programa.

 

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