Y la anaconda no se tragó al Frank de la Jungla de Estados Unidos

AFP

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Millones de personas vieron este fin de semana en Estados Unidos el polémico documental «Eaten Alive»

08 dic 2014 . Actualizado a las 14:21 h.

Millones de personas vieron este fin de semana en Estados Unidos un polémico documental que mostraba como un presentador, Paul Rosolie, se ofrecía como cebo para una anaconda de seis metros. Y nadie murió. Ni el hombre, una especie de Frank de la Jungla que aguanto seis minutos el abrazo letal de la bestia, ni el animal, que acabó el programa vivo y coleando.

La emisión de Eaten alive (Devorado vivo») en la cadena Discovery había generado mucha expectación.

Rosolie, vestido de un traje especial y untado de sangre animal para atraer la atención de la anaconda de seis metros, se hizo liberar tras pasar varios minutos atrapados por el mortal y lento abrazo que la poderosa serpiente amazónica suele dar a sus víctimas antes de engullirlas.

Tal como había sido previsto, los ayudantes acudieron en ayuda del presentador cuando éste empezó a quejarse y a temer que la presión del animal logrará romperle los huesos.

«Toda su fuerza estaba se concentró en mi brazo hasta que comencé a sentir que mi mano no recibía irrigación», dijo Rosolie, una especie de Indiana Jones ambientalista, que quería a llamar la atención sobre la intensa deforestación que hace que miles de hectáreas de selva desaparezcan cada año y provoca, entre otras consecuencias más graves, que las anacondas pierdan su habitat natural.

«Todo el mundo sabe que está desapareciendo, pero no hay muchos que le presten atención. Así pues, hemos querido hacer alguna cosa que impacte verdaderamente a las personas y provoque reacciones», dijo Rosolie .

Al igual que Rosolie también los grupos de defensores de animales pudieron respirar tranquilos. Antes de la emisión la organización de protección a la fauna PETA había expresado su rechazó a que la serpiente hubiese sido sometida a malos tratos solo para ganar audiencia.

La emisión de Discovery fue acompañada de una promoción para recolectar dinero para un fondo que protege a la Amazonía.

Tras su emisión en Estados Unidos -el programa ahora será transmitido en diciembre en varios países europeos y luego en América Latina- hubo protestas en las redes sociales. «Devorado vivo: sólo una broma», se quejó uno de los internautas. «Y eso, ¿es todo, amigos?» comentaron otros.