«La pediatría en atención primaria es un logro que no deberíamos perder»

Considera que ahora «no es fácil» mantener el nivel alcanzado en la profesión, «por el gasto que supone»

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SaNtIaGO / LA VOZ

«La mayoría de las urgencias pediátricas son menores, se deben a fiebre y problemas agudos, no suponen riesgo vital. Pero es importante priorizar su asistencia», afirma José María Martinón, responsable del servicio de Pediatría de Santiago hasta su jubilación, el mes pasado. Continúa como catedrático en la Facultade de Medicina y preside el comité organizador del 67.º congreso de la Sociedade de Pediatría de Galicia, que reúne a 200 especialistas en Compostela.

-¿Se van a priorizar las urgencias pediátricas en Galicia?

-El Clínico de Santiago empieza a ensayar un sistema de clasificación según la gravedad, semejante al que hay para adultos. Así se pretende atender antes los casos de mayor riesgo y gravedad, las urgencias vitales, que precisan atención inmediata.

-Al jubilarse en el hospital ¿cómo ve la evolución de la profesión?

-La pediatría cambió tanto que hay enfermedades que prácticamente han desaparecido desde que yo empecé, hace 43 años.

-¿A qué atribuye ese cambio?

-A la prevención, que incluye un programa de vacunaciones bien estructurado, con nuevas vacunas; la mejoría de las condiciones medioambientales de la población; y actuaciones como la prevención del bocio o el raquitismo, que eran endémicos; y el diagnóstico y tratamiento precoz de enfermedades metabólicas, que dejaban secuelas importantes. Y la formación de pediatras.

-¿Cómo influyó la formación?

-Los profesores Suárez Perdiguero y Peña Guitián, y después sus discípulos, impulsaron y estructuraron la pediatría moderna. Ahora las cifras de mortalidad perinatal aquí son de las más bajas del mundo; y la morbilidad también bajó mucho, hay muchas menos secuelas. La situación creo que es comparable a la de los mejores países.

-¿Hay suficientes pediatras?

-Como tenemos una pediatría de lujo nunca son suficientes. Pero es un lujo que compensa.

-¿Por qué es un lujo?

-La atención por pediatras hasta la adolescencia es un lujo, que favoreció los buenos resultados actuales. En otros países, como en el Reino Unido, no hay pediatría en atención primaria; y que aquí a nuestros niños prácticamente siempre los vea siempre un pediatra es un logro que no debiéramos perder.

-Fue responsable de la UCI pediátrica de Santiago casi desde el inicio en los años 70, ¿aumentó la demanda de esta unidad?

-En Galicia se desarrollaron mucho las UCI pediátricas por la altísima incidencia de la meningitis meningocócica, que requería darle respuesta. Era una necesidad, por la altísima demanda que había y por ser una importante causa de muerte infantil: el 32 % de esas meningitis fallecían en la UCI, y en este momento esas muertes no llegan al 3 %.

-Ahora apenas hay meningitis, ¿por qué descendió tanto?

-Estamos en el momento más bajo de incidencia de la enfermedad. Eso se debe a que afecta por ciclos epidémicos, y porque surgieron vacunas de éxito: faltaba la del meningococo B, que se comercializa ahora.

-¿Pediría algún reto para pediatría a los nuevos gobiernos de Galicia y España?

-Que mantengan el nivel de excelencia de los últimos años, que no es fácil, por el gasto que supone. Y que sigan teniendo al niño como una prioridad absoluta del sistema de salud, porque un niño sano es la mejor inversión para que haya adultos sanos.

-Tras el conflicto hace poco más de un año con la niña Andrea, para quien sus padres pedían que se la dejase morir, ¿se han sacado conclusiones?

-Creo que siempre hay que sacar conclusiones positivas, y precisamente de las situaciones difíciles es de las que más se aprende, si se sabe tomar nota de ellas. Sin embargo, también tengo que decir que aquello fue una lapidación sin sentido hacia un grupo pediátrico que actuó éticamente de la forma más correcta.

 

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