«Y las notas de corte ¿nunca bajan?»

En una charla informativa de la CIUG sobre la selectividad: muchas dudas, mitos y casos particulares

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redacción / la voz 08/05/2017 05:00 h

Cuando el ministro de Educación pedía en diciembre paciencia a los alumnos de bachillerato porque todavía no se sabía nada de la selectividad, estaba pidiendo calma a David, Iria, Jorge y Lucía. Ellos son algunos de los participantes, junto a otros cien compañeros, de una de las muchas charlas que estas semanas se celebran sobre la selectividad. David, Iria, Jorge y Lucía estudian segundo en el IES Agra do Orzán, en A Coruña, una zona de aluvión que en los setenta se llenó de trabajadores de la Costa da Morte y que hoy acoge a gentes de todo el mundo, una multiculturalidad que se traslada a las aulas.

La charla ha generado mucha expectación entre los estudiantes: las chicas se sientan en las tres primeras filas, algunas al borde de la silla, en una actitud de alerta; ellos, detrás. Y se cumple el estereotipo: los del fondo charlan más que atienden. Pedro Armas, presidente del organismo que se encarga de organizar y corregir la selectividad y que reparte las plazas en las carreras, la CIUG, es el encargado de contarles lo que se van a encontrar en junio. «Normalmente a nós non nos chaman -dice- e van máis os das universades para falar das carreiras. Pero este curso é diferente, a xente ten moitas dúbidas».

Primero, disculpas

Con sus primeras palabras, Armas rompe los tópicos: «Este é o meu instituto -empieza-. Aquí estudei eu, no ano 70». Su charla pretende ser cercana, útil, amena; no es un directivo de la CIUG y profesor universitario sentando cátedra. Para ganarse los corazones sufridores que tiene enfrente, Armas, con años de docencia a la espalda y bastante empatía, no elude la crítica: «O primeiro é pedirvos desculpas. É o menos que podemos facer». Asentimiento general.

Con un lenguaje sencillo, moviéndose y animando a chicas y chicos a preguntar, va desgranando las claves del nuevo examen. Recalca que la CIUG dispone de una aplicación informática que facilita todo el proceso, aplicación que «dende xa pasaremos a chamar o maquinillo». Con la broma los alumnos ríen y se relajan. Comienzan las preguntas.

«¿Tengo que examinarme dos veces de Matemáticas si quiero que me valga para la fase obligatoria y para subir nota?». «Non, o maquinillo xa colle a túa nota as dúas veces se o necesitas». «¿Esas Matemáticas suben la nota aunque no me presente a la fase voluntaria?». «Non, para que o maquinillo che conte as Matemáticas dúas veces tes que presentarte á fase voluntaria, aínda que sexa cunha materia», advierte, porque «tampouco ía ser tan doado». «A nota da materia voluntaria conta aínda que estea suspensa?». «Non, home, se vas subir nota será que a levas ben. Tes que aprobala polo menos para que che conte». Risas y algún codazo: se ve que alguno ya pensaba que con un tres podía arañar un 0,6 para la media...

Entre las preguntas, Armas sigue explicando. La nota de corte «non a marca ninguén, é a nota do último alumno que entrou na carreira», pero saber cómo quedó el año anterior ayuda a tener una idea de por dónde van los tiros. «Y las notas de corte ¿nunca bajan?». Risas generales. «Algunhas, pero a de Medicina xa che digo que non». El año pasado superó el 12 y las cuentas son que siga subiendo.

El cupo de la FP

Más cuestiones: «¿Puedo presentarme a subir nota en septiembre?». «Sempre. Para a fase obrigatoria e a voluntaria. A obrigatoria non caduca, pero as notas da voluntaria só valen por dous anos». «Si saco mala nota, ¿puedo ir a FP y luego entro por FP?». «Ti verás, pero se o que queres é sacar mellor nota, volve a presentarte en setembro ou ao seguinte. Á FP debes ir se queres ter unha saída profesional, porque a FP ten a mesma entrada que o bacharelato. Fai anos había unhas prazas para eles, pero agora xa non, só hai prazas reservadas para deportistas de elite, xente maior e persoas con algunha discapacidade».

Las ponderaciones

Llega el asunto de las ponderaciones, qué materias valen más para qué carreras. «Si quiero un doble grado, ¿qué asignaturas ponderan?». «As dos dous grados, tes o dobre de oportunidades», sonríe con picardía Armas.

El profesor de Geografía les recuerda un momento especialmente importante, y lo hace otra vez con humor: «Nas últimas semanas de xuño chega o momento crítico, cando tendes que facer a preinscrición na carreira [cinco opciones, diez si son de la misma titulación]. Hai quen o fai ao chou»: risas de los alumnos ante el gesto del presidente de la CIUG lanzando al aire los dos brazos. Les aconseja que miren los planes de estudios de las universidades, los perfiles de alumnos que prefieren, las asignaturas que van a tener a lo largo de los cursos, las salidas que les proponen...

No se puede hablar de selectividad y matrículas universitarias sin hablar de plazos. Explica que la fecha crítica es a partir del 10 de julio, cuando o maquinillo comienza a convocar a los alumnos para matricularse. Si a uno le convocan, tiene tres días para inscribirse (siempre que sea su primera opción, o se haya convertido en la primera porque las anteriores carreras solicitadas están cerradas), y si en esos días «fuches a Jamaica de vacacións» (risas generales), pierdes todos tus derechos y caes al final de la lista, sin posibilidad de volver a tu lugar. «E non podedes imaxinar as cousas que pasan -dice Armas ante la mirada expectante del alumnado-. Tivemos unha rapaza que tiña un 13 pero foi deixando pasar as carreiras e ao final acabou en Química. Preguntámoslle e díxonos que foi porque o seu noivo ao final lle deran Química».

Aviso al móvil

Lucía pregunta cómo sabe si está convocada, ella que quiere hacer Derecho: «O maquinillo pode mandarte unha mensaxe ao móbil, pero eu non me fiaría do móbil nunha cousa así. Xa sabedes, caen as redes ou estades sen cobertura en Jamaica. As convocatorias son o luns ou martes de cada semana dende o 10 de xullo». Iria pregunta por una carrera con poquísimos alumnos y Armas se crece: «Nesta non te preocupes, que vai o decano a buscarche á casa».

Han pasado dos horas y todavía queda alguna duda: «¿Qué es deportista de élite?». Y le dice que hay categorías, pero en cualquier caso tiene que tener cierta calidad para acceder a este cupo. «¡Pues yo que dejé la natación para poder estudiar este año! Si hubiese seguido igual estaba en el gallego y entraba por ahí», se lamenta una estudiante.

Nadie toma notas y ante la duda de si recordarán lo dicho, Pedro Armas confiesa: «Confórmome con que estes rapaces coñezan e entren na páxina da CIUG, porque alí teñen exames colgados e moita información».

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