Juzgan que lo lógico es retrotraer la situación a antes de su «destierro»
02 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.«Contentos y satisfechos» se muestran Javier Castiñeira e Inmaculada Viña. El primero era el secretario general titular del Ayuntamiento compostelano e Inmaculada la interventora general cuando el ex alcalde Gerardo Conde Roa decidió apartarlos de sus cargos tras crear dos nuevas plazas de habilitados nacionales de apoyo para sustituirlos. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha anulado estas dos plazas y una más (tesorero) que no ha sido cubierta.
«Lo lógico es que se retrotraiga el expediente y se vuelva a la situación anterior», dice Castiñeira. Pese a que no lo aclara, en la teoría eso supondría recuperar sus puestos en el Concello. Inmaculada Viña, que no pudo analizar aún la sentencia, señala que el cese implicaba la creación previa de unas plazas que ahora no existen al ser anuladas.
Aunque no aclaran cuál podrá ser su futuro profesional, o sus intenciones a la hora de reclamar sus derechos, el ex secretario refiere que estudiará el asunto y, si es el caso, reclamará los derechos que le correspondan. Viña y Castiñeira, tras su cese por Conde Roa, fueron a parar a las dependencias de un organismo municipal, el Cersia, sin funciones específicas.
«La sentencia es una satisfacción moral para mí, porque se cuestionaban los informes que habíamos hecho sobre la ampliación de las plazas con total profesionalidad», dice Javier Castiñeira. Su informe había sido desfavorable a la decisión municipal de crear nuevas plazas, como también el de la interventora y la viceinterventora del Concello.
Los informes favorables que sirvieron para ampliar la plantilla de habilitados, y de otros puestos del Concello de Santiago, partieron del jefe de Servicio de Personal y del director xeral de la Administración Local de la Xunta. «Yo discrepaba del informe del director xeral. Lo he respetado, pero no es fuente de derecho», señala el ex secretario, quien pone de relieve que la sentencia del TSXG «es amplia y bien fundada». Efectúa un «buen análisis» del proceso desarrollado. «Yo lo que hice fue ser objetivo como siempre, sea quien sea el recurrente, y cumplir con mi deber», subraya Castiñeira.
«Eu polo que me alegro é porque eu informei este expediente en conciencia e de xeito profesional, non de forma partidista, e déuseme a razón», dice la ex interventora Inmaculada Viña. Recalca que quien enjuició y resolvió el asunto ha sido «un tribunal independiente».
Tampoco coincidió, igual que el ex secretario, con el informe del director xeral de Administración Local. «O que eu mantiña é que non se podía efectuar a ampliación da plantilla, non só de habilitados nacionais senón tamén noutros ámbitos como Urbanismo, porque había unha normativa vixente que limitaba o acceso de persoal novo». De ahí su «sastifacción profesional» por el trabajo realizado.