Un restaurante a la altura de un gran Museo

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Hosteleros de Pontevedra valoran las posibilidades de explotación de la planta baja del Sarmiento y de la tercera del Sexto Edificio

11 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

1Iñaqui Bretal, de Eirado da Leña; Pepe Vieira; Ramón Sobral, de Mochi; Rafa Pereira, de La Tienda de Clara; Juan García, de Momentum; Javier Mariño, de Zafire; Ramón Crespo, de Cafeterías Campolongo, y Pilar Amoedo, del Blanco y Negro. Ellos fueron ayer los primeros hosteleros en valorar las posibilidades de explotación de los espacios multifuncionales que ofrece el Museo para restaurante, gastrobar y cafetería en la planta baja del Edificio Sarmiento y en la tercera planta del Sexto Edificio. El propio presidente de la Diputación, Rafael Louzán, junto con la diputada Ana Isabel Vázquez, les guiaron por las instalaciones y explicaron en detalle lo que se pretende. Que sea «un punto de encuentro para la ciudad, un referente en el sector de la restauración y un nuevo atractivo para los visitantes del propio Museo». La impresión que se llevaron los profesionales no pudo ser más favorable. Quedaron impresionados, tanto de los espacios reservados bajo los arcos abovedados del Sarmiento, como de la luminosidad y las vistas de las terrazas del Sexto.

Bretal, del Grupo Nove, fue el más explícito a la hora de valorar muy positivamente la creación de este espacio gastronómico, como tienen en la actualidad grandes museos del mundo. Y destacó las múltiples posibilidades que ofrecen las instalaciones para diferenciar espacios para eventos, cócteles y reuniones, un restaurante de cierto nivel y una tapería o gastrobar con menú del día más económico.

Sugerencias

La expectación e interés que hay en el sector por el futuro restaurante y cafetería del Museo es grande y está previsto que hasta el 15 de junio otros muchos hosteleros visiten las instalaciones. Louzán les pidió que hagan todas las sugerencias y aportaciones que consideren oportunas, para tenerlas en cuenta a la hora de sacar a concurso la explotación de estos espacios. En este sentido, subrayó que, precisamente, lo que se pretende es la mayor implicación del sector en esta apuesta. El presidente explicó los aspectos básicos del pliego que regirá la concesión, que está prácticamente cerrado y solo pendiente de esas sugerencias de los profesionales. Una vez incorporadas sus opiniones se sacará el pliego a exposición pública y se procederá a la licitación y adjudicación.

Finales de año

El siguiente paso será complementar el amueblamiento, que ya cuenta con buena parte del equipamiento de cocina, pero que habrá que completar en función de las características que el adjudicatario proponga para el local. Para ello, la Diputación dispone de una partida de 80.000 euros. El objetivo es que el restaurante del Museo pueda estar en pleno funcionamiento antes de que remate este año. La concesión será por 5 años, prorrogables por otros 5, si bien el adjudicatario tendrá que obtener la Q de calidad en el plazo de tres años para que no se extinga su derecho. En las ofertas detallarán los servicios que pretenden dar, precios y menús. Y el canon mínimo a pagar será de 10.909 euros anuales.