La secretaria de A Rúa denuncia ante el Tribunal de Cuentas intentos de engaño

OURENSE

Alerta sobre «un modo de proceder torticero que dificulta la labor de fiscalización» en el gobierno municipal Advierte de la nulidad del contrato que el concello tiene con un ingeniero

21 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

«Lo grave es que se pretende, o al menos así lo parece, un reiterado intento de engaño, por un modo de proceder torticero que dificulta aún más la ya de por sí difícil labor de fiscalización y control», dice la secretaria municipal de A Rúa en el último informe realizado a raíz de que se descubriese el pago de facturas duplicadas durante la gestión del gobierno tripartito formado Rueses Independientes Adiante (RUA), PSOE y BNG. La funcionaria ha realizado un nuevo informe, después de que en febrero pasado alertase al Tribunal de Cuentas de los desfases económicos detectados en el ayuntamiento y que él máximo organismo fiscalizador decidiese abrir las actuaciones previas 43/04. En el escrito, resalta la ilegalidad del contrato que une al ingeniero José María Sorribes con el ayuntamiento. «Desde el punto de vista jurídico -dice la secretaria-, la relación del señor Sorribes viene amparándose en encargos para la redacción de proyectos de obras por los que percibe los correspondientes honorarios. Esta situación es absolutamente anormal toda vez que dada la periodicidad, permanencia y constancia de estos trabajos, lo que procedería por parte del ayuntamiento es la creación de un puesto de trabajo, bien como funcionario o como laboral, seleccionado garantizando los principios de publicidad, mérito y capacidad». Aduce otras explicaciones técnicas para resumir que la relación del Concello con la empresa de ingeniería, merced a la que cobraba facturas duplicadas, es jurídicamente irregular puesto que «encubre un contrato permanente propio de un funcionario». Por último, se refiere el informe a la intervención de la secretaria en el pago de las facturas investigadas. Ambas fueron pagadas en los primeros meses de su toma de posesión por lo que el procedimiento seguido era el habitual. Cuando detectó, con posterioridad, las irregularidades las puso en conocimiento del alcalde y del Tribunal de Cuentas.